El mutualismo: cuatro ideas sencillas

May 31 • Mutualismo, Política • 14898 Views • 18 Comments on El mutualismo: cuatro ideas sencillas

Uno sólo pretende formarse una opinión sobre cómo debería organizarse la sociedad, y madre, la que se arma. A veces me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y olvidarme del tema. Pero es mi culpa, porque sigo buscando ese sistema de pensamiento totalizador y cerrado (estúpidos humanos, creen que tienen todas las respuestas), y cada dos por tres el edificio se me cae y tengo que revisar los cimientos. Así es normal acabar quemado. Siempre queda alguna pregunta cuya única respuesta posible es la fe, pero yo no valgo para creer. Maldita obsesión por decir siempre la última palabra (¡ah, la inagotable repetitividad de Occidente!).

Al final, se ponga el nombre que se les ponga, estoy defendiendo las mismas cuatro ideas sencillas desde hace mucho, matiz aquí o allá. Son más o menos las siguientes, sin espacio para ser muy detallado o exhaustivo:

  1. 1. El ideal ético que me sirve como referencia es el de una sociedad humana sin gobierno, donde cada ser humano pueda desarrollarse según sus propias preferencias, sin interferir en la capacidad de los demás individuos de hacer lo mismo. Esto conlleva un mutismo respecto a esas preferencias, es decir, no se espera que todos los individuos sean buenos, o solidarios, o trabajadores, o ateos, o abstemios, o lo que sea. [1]
  2. 2. Es posible aproximarse a este ideal en las sociedades humanas realmente existentes de diversas formas: La descentralización del poder político hasta la mínima unidad territorial posible, que es el municipio, es decir, el más pequeño territorio habitado ininterrumpidamente por seres humanos. Los municipios pueden confederarse libremente, siempre manteniendo su soberanía, para alcanzar economías de escala donde sea conveniente. [2] La pérdida del carácter nacional de los estados, de manera que se convierten en instituciones administrativas, sin el carácter identitario de los actuales estados-nación. La desterritorialización de las leyes, en los campos en que sea factible, de manera que, en la medida de lo posible, haya una diversidad de sistemas políticos o jurídicos que coexistan en un mismo territorio. [3]
  3. 3. Hay reformas concretas que se pueden aplicar en las sociedades occidentales contemporáneas, que van en la dirección de disminuir el papel del estado y entregar sus funciones a la sociedad civil. Es menester legalizar los crímenes sin víctima, entre los que se incluyen el consumo y comercio de estupefacientes, y minimizar las regulaciones en todos los ámbitos. La educación, la sanidad y otras actividades del estado deben desestatalizarse, entregándose a cooperativas de consumidores o trabajadores. El estado de bienestar puede ser sustituido por un sistema de bonos, a través del cual el estado subvenciona ciertos servicios básicos como la sanidad, la educación, la vivienda o la asistencia jurídica sólo a aquellos que no puedan permitírselos. Los diversos subsidios y pensiones se pueden sustituir con una renta básica universal. Los ingresos del estado pueden extraerse principalmente de un impuesto sobre la tierra.
  4. 4. Se puede transformar la sociedad empezando desde el propio entorno, construyendo asociaciones que avancen el tipo de sociedad que se promulga y que permanezcan al margen de los estados, en forma de cooperativas y otro tipo de proyectos autogestionados. Este tipo de asociaciones, en el corto y medio plazo, pueden transformar la realidad inmediata de acuerdo a las preferencias personales propias, y a largo plazo, pueden ser la base de una nueva sociedad construida “sobre la cáscara de la vieja”. [4]

Sobre estos cuatro temas son admisibles todas las variaciones posibles y una cantidad infinita de matices que vayan rizando el rizo e hilando el hilo todo lo que se quiera.

 

Notas: estas notas son, en realidad, una recopilación de referencias e ideas afines que sirven para ejemplificar algunos de los puntos anteriores.

[1] El concepto de plurarquía,y la utopía de utopías de Robert Nozick.

[2] La democracia concejil tradicional reivindicada por Félix Rodrigo Mora, el federalismo de Proudhon y de Pi i Margall, el pananarquismo y pansecesionismo de Keith Preston, y la Rebelión Cantonal de 1873.

[3] La ley y la seguridad en el mutualismo clásico, el libertarianismo de David Friedman, y la panarquía.

[4] El agorismo, el movimiento de las cooperativas integrales, el concepto de filé, los conceptos de micropolítica y microrresistencia en Luis Diego Fernández, y las invitaciones a hacer comunidades rurales intencionales de Félix Rodrigo Mora y de los nacional-anarquistas.

 

Publicado originalmente en mi blog.

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18 Responses to El mutualismo: cuatro ideas sencillas

  1. Da Grappla says:

    Una renta básica, aparte de desencadenante de un proceso inflacionario digno de figurar en manuales de estudio, es injusta igual que cualquier otra cosa fruto de los impuestos sobre la gente. No es más que el Estado asumiendo el papel de “Gran Redistribuidor” de los sacerdotes del templo o del chamán de la tribu tras haberse comido las partes más jugosas del sacrificio.

    Igualmente, el propio concepto de “Estado-Nación” es nocivo y las patrias van a seguir existiendo mientras existan culturas y sentimientos. Italia o Alemania como construcciones políticas tienen poco más de un siglo y sin embargo, llevaba siglos habiendo alemanes e italianos. No debemos renunciar a la idea de Patria, sí a la de Estado. La Patria además es más inclusiva, pues solamente la dinámica política de la Historia nos separa de Portugal o una hipótética Cataluá secesionada.

    • La renta básica no es menos injusta que las demás medidas que propongo, como los bonos o el impuesto sobre la tierra. Me hago cargo de que todas ellas son reformistas y posibilistas.
      La renta básica debería ser la justita para sobrevivir. Cabe esperar que la gente la dedique a las necesidades básicas. Dudo de que las personas vayan a comer mucho más por tener más dinero, como si fueran peces de colores, por lo que no creo que vaya a aumentar la demanda como para causar inflación. Por desgracia nunca se ha probado, así que sólo podemos especular.
      Sobre el estado-nación y las patrias, estoy plenamente de acuerdo.

      • Da Grappla says:

        La renta básica hay que pensar de dónde va a salir. Cuando alguien me pueda fundamentar eso…

        • Alberto García says:

          Hombre sí está aquí Da Grappla, jeje.

          La RBU yo creo que tendría sentido en una sociedad muy adelantada tecnológicamente donde existan tales niveles de productividad que haga viable el pago de una renta para que sobrevivan todas las personas que no trabajen porque lo hacen las máquinas en su lugar.

          Creo que aún falta para llegar a eso.

          Un saludo, Da Grappla.

          • Ferdinand says:

            Al respecto de cómo financiar la renta básica (ojo, basado en 1 modelo actual de Estado), Daniel Raventós (De Red Renta Básica) hizo un estudio sobre su viabilidad en Catalunya con muy buenos resultados.

            En Google encontraréis más información.

      • rodo says:

        Y alguna nota sobre los distintos socialismos de mercado de roemer,schweickart,burzcak,lange,nove,elson yunker,block?

  2. […] El mutualismo: cuatro ideas sencillas […]

  3. Da Grappla says:

    La nueva paginaza merece mi presencia, Alberto :p

    Yo es que por más que lo piense, lo de la renta básica no sé como podría funcionar sin un estatazo redistribuidor. Pensemos también que por mucha maquinaria y automatización, alguien se levanta a las seis de la mañana pa tirar pal campo auque sea en tractor, cosechadora o avioneta de fumigar. También por mucha automatización, yo echo más horas que un reloj de sol egipcio en lo mio porque son servicios 24*7 muchos de ellos.

    No sé, no es que “me oponga por cojones” sino que quiero que me la expliquen. Sí me opongo a una paguita pa todos en plan podemos bolivarianamente.

    • Alberto García says:

      Yo lo vería más factible si esas RBU las pagaran organizaciones no estatales, tipo grupos de cooperativistas, asociaciones de vecinos, etc. Es decir, comunidades pequeñas donde se conozca la gente y funcione más fácilmente la solidaridad. Sería un poco como volver a la tribu. Lo que no sé es como encajar esto de las neotribus con un mundo con unas megalópolis cada vez más pobladas y donde la gente tiene relaciones más impersonales, claro.

  4. Da Grappla says:

    Sí, pensaba en algo parecido yo sin saber como expresarlo y sin saber si hay alguien que se haya puesto a ello previamente y con fundamento.

  5. Victor L. says:

    De Grappla, comparto muchas de tus dudas sobre la renta básica, pero ten en cuenta que la idea es que sirva para reemplazar (y mutualizar) el Estado del bienestar, por lo que no tendría por qué tener un efecto inflacionario. Si mediante ese sistema se pudiera disminuir el gasto público y los impuestos creo que sería una medida en la dirección adecuada, pero por los pocos datos que he leído sobre el tema no sé si tenemos motivos para ser tan optimistas. Yo provisionalmente me quedo con los cheques sanitarios y escolares.

    Un saludo.

  6. Da Grappla, yo tampoco estoy a favor de la RBU “por cojones”, ni siquiera es el tema principal del post, pero creo que merece la pena debatir sobre ella.

    Lo más sensato es financiar la RBU con un impuesto sobre la renta. Como para mucha gente la RB se cancelaría con el impuesto, en la práctica se estaría subsidiando a los más pobres con los impuestos del resto. Esto es equivalente a un impuesto negativo sobre la renta, como se explica aquí:
    http://blogs.elconfidencial.com/mercados/perlas-de-kike/2013-10-07/renta-basica-el-sueno-liberal_37898/

    Me gusta porque es una medida antipaternalista. No le dice a nadie lo que tiene que hacer, pero proporciona un colchón contra la pobreza, la indigencia, la exclusión social… (Y si te lo gastas en drogas y putas es problema tuyo.)

    Yo me planteo incluso si tiene sentido como sustituto de los bonos para la sanidad, la educación, etc. Creo que una vez que se tiene una garantía de que no se va a caer en la exclusión social, es más fácil apañárselas para acceder a esos servicios.

  7. Victor L. says:

    @ Alberto:

    La RBU tiene sentido como sustitución de los bonos siempre que se demuestre que costará menos.

  8. Nicolás says:

    Son muchos los que filosofan pero pocos los que hacen algo, me gustaría saber de cosas que se estén haciendo como para poder participar.
    También tengo un proyecto, que seguramente comenté en algun otro post, el cooperativismo abierto, o un capitalismo cooperativo. Son como sociedades anónimas donde todos deberian tener la misma cantidad de acciones y no se debe impedir el ingreso de nuevos socios (como para evitar el tema de la herencia).
    Saluds!

  9. […] ¿Qué es el mutualismo? Sobre estos cuatro temas son admisibles todas las variaciones posibles y una cantidad infinita de matices que vayan rizando el rizo e hilando el hilo todo lo que se quiera. […]

  10. […] réplicas en esferas lingüísticas distintas como la portuguesa o la española, a veces intentando lecturas que no implicaban comulgar necesariamente con los aspectos más desfasados del mutualismo […]

  11. Mark says:

    La RBU es definitivamente algo que, al igual que los impuestos, resulta una imposicion y podría llamarsele un robo.
    Aunque ésta renta sea “justita” para el sustento, igual podría causar consecuencias como las que se ven hoy en dia como el parasitismo en nombre de la incapacidad.
    Si hemos llegado a la idea de asociacion de individuos al punto del federalismo de municipios, entonces bien podemos llegar a un conscenso donde los interesados puedan formar un Seguro del cual todos los interesados son participes y solo los participantes pueden ser beneficiados.
    No se trata de privatizar una institucion o de centralizar el bienestar. Sino de tomar responsabilidad propia de los riesgos como sociedad.
    Nadie queda obligado a participar, nadie es obligado a permanecer.
    Algo que leí recientemente, me parece que fué acerca de cómo Somalia viviendo en Anarquía (pues el gobierno era casi nulo), volvía a los usos y tradiciones ancestrales. Dentro de ésas tradiciones, cada comunidad es responsable de los actos de sus miembros, y los miembros deben responder a su comunidad. Considerando, pues, a la comunidad como una sociedad literalmente.

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