Vía Barrapunto veo un documental argentino llamado Códigos cooperativos realizado por la cooperativa de software libre Gcoop de Buenos Aires que habla de cooperativismo y software libre contrastando este modelo con el capitalismo y el software privativo. El vídeo tiene una licencia CC Atribución-Compartir igual de Argentina y dura unos quince minutos.
Tag Archives: software libre
Obituario reivindicativo de Steve Jobs
“Transformó nuestras vidas, redefinió industrias enteras, y consiguió uno de las más infrecuentes logros en la historia humana: cambió la manera en que cada uno de nosotros ve el mundo.” –Barack Obama, actual presidente de Estados Unidos. [1]
“Steve Jobs, el pionero del ordenador como cárcel cool, diseñada para separar a los tontos de su libertad, ha muerto.” –Richard Stallman, pionero del software libre. [2]
El pasado 5 de octubre murió Steve Jobs. Su trayectoria merece reconocimiento. Parece que nunca le faltó una idea con potencial comercial ni capacidad para llevarla a cabo. Si no fue él quien inventó la interfaz gráfica, el ratón, la animación por ordenador o la pantalla táctil, sí las puso en práctica e hizo posible su comercialización.
Lo que Apple consiguió con Jobs es, por extraño que parezca, similar a lo que consiguió el estado de bienestar cuando se instaló paulatinamente desde finales del siglo XIX. Cuando el estado proporcionó pensiones de vejez y enfermedad o seguros médicos a los trabajadores, permitió acceder a estos servicios a mucha gente que no había podido hacerlo de otra manera. Pero, al mismo tiempo, arrebató a los trabajadores la posibilidad de autoorganizarse y se proveerse de esos servicios en sus propios términos a través de las instituciones que ellos mismos crearan. Puso a toda la población a merced de una red de burócratas y empresarios ajenos a sus intereses – salvo a aquellos que pudieran pagarse una pensión o una sanidad privadas.
Steve Jobs permitió tener un ordenador en casa cuando éste antes era un objeto usado sólo por profesionales en oficinas. Es difícil imaginar cómo sería hoy la informática si Apple no hubiera popularizado el ratón y la interfaz gráfica. Después hizo comercialmente viables la animación por ordenador, los reproductores de MP3, la venta online de música, los smartphones y las tablets.
Apple ha seguido poniendo a disposición del público tecnología con una interfaz tan sencilla e intuitiva que ha llegado a desterrar los manuales de instrucciones. Pero, al mismo tiempo, ha puesto a sus clientes a merced de su propia red de burócratas y empresarios. Por ejemplo, todos sus dispositivos portátiles sólo reproducen música con iTunes, y, por que Jobs así lo quiso, no es posible reproducir Adobe Flash ni otras aplicaciones programadas en lenguajes que no hayan sido aprobados. Inicialmente, tampoco era posible usar Google Voice en los iPhone. [3] Cuando salió en Estados Unidos, AT&T era el único operador autorizado para el iPhone, y en España el monopolio fue de Telefónica.
En ninguno de sus dispositivos portátiles es posible cambiar la batería sin abrir la carcasa y por tanto invalidar la garantía. El servicio técnico de la empresa puede cambiarla por un precio en general caro. Como las baterías suelen durar menos que el hardware, esto es una forma de obsolescencia planificada en el diseño. [4]
Lo más grave de todo es la reciente preocupación por el uso indebido de los muchísimos datos sobre los usuarios a los que Apple tiene acceso. [5] El futuro parece que va en la misma dirección. Hace pocos meses se presentó iCloud, un sistema de almacenamiento y computación en la nube, es decir en servidores de la empresa. Esto tiene la ventaja de que es accesible desde cualquier dispositivo con conexión a internet (como una cuenta de correo electrónico), pero pondrá en sus manos todavía más información sobre los usuarios. [6]
Lo peor de todo es que Apple está protegida por la propiedad intelectual, y el estado prohíbe a la posible competencia comercializar versiones alteradas y mejoradas de sus productos, lo que además permite a Apple vender a un precio desproporcionado.
Aunque Apple a veces se venda como una alternativa a Windows, la verdad es que es el mismo perro con distinto collar. Tanto una como la otra son empresas de software y hardware propietario, sin embargo, el único paradigma que pone la tecnología bajo el control de los usuarios y los desarrolladores independientes – y no a los usuarios bajo el control de los desarrolladores – es el software libre y el código abierto.
En la tecnología, ni manzanas ni ventanas. ¡Software libre y tecnología autogestionada!
*****
[1] http://attackthesystem.com/2011/10/06/elites-pay-tribute-to-steve-jobs/
[2] http://barrapunto.com/articles/11/10/08/1624256.shtml
[3] http://en.wikipedia.org/wiki/Criticism_of_Apple_Inc.#Accusations_of_anti-competitive_behavior
[4] http://en.wikipedia.org/wiki/IPod#Criticism
[5] http://www.versvs.net/anotacion/apple-watching-you
[6] http://www.juanpina.com/la-red/mucho-cuidado-con-la-nube
Debate sobre la ideología de Linux
Recupero el debate surgido en el año 2006 entre Manuel Lora, Juan Ramón Rallo y Artemio Degas en el que los dos primeros, tras unas declaraciones de Steve Ballmer de Microsoft definiendo a Linux como comunista, escribieron un artículo titulado “Linux es capitalista” y el último hizo una réplica con otro artículo titulado “Linux no es capitalista” donde negaba la mayor.
La base del desacuerdo para mí consiste en que Manuel Lora y Juan Ramón Rallo usan definiciones típicas de economía austríaca y Artemio Degas usa definiciones de economía política clásica.
En mi opinión Linux y el software libre en general, si hubiera que encasillarlos en algún tipo de sistema económico yo diría que sería algo entre el mutualismo y el comunismo libertario, siguiendo un modelo más basado en la economía del regalo que en la ecomomía de mercado pura y dura. Y no lo digo porque yo sea mutualista para arrimar el ascua a mi sardina, sino porque el software libre al igual que el mutualismo biológico se basa en la cooperación y el capitalismo por un lado o el socialismo por el otro no tienen porque implicar necesariamente cooperación ya sea usando unas definiciones de los términos típicas de economía austríaca o de economía política clásica.
Linux es capitalista
Por Manuel Lora y Juan Ramón Rallo
Traducido por Klaus Meyer
En el año 2000, Steve Ballmer de Microsoft hizo un comentario cuestionable: se refirió a Linux (y a la comunidad relacionada con el código abierto/software libre) y a su proceso de desarrollo como “comunismo”. Dijo que “Linux es un fuerte competidor. No existe una compañía llamada Linux, apenas hay alguna guía sobre Linux. Aun más, Linux de alguna manera surge orgánicamente de la tierra. Y tiene, ustedes saben, esas características del comunismo que la gente tanto, pero tanto ama. Es decir, es gratis”.
Las declaraciones de Ballmer demuestran su ignorancia sobre economía y la naturaleza de la acción humana.
El origen praxeológico de la economía se basa en la acción humana. La acción se caracteriza por el uso intencional de los recursos escasos para alcanzar algún fin. En la medida que los individuos planifican como usar sus escasos recursos para alcanzar sus fines se comportan de una manera empresarial.
El capitalismo de libre mercado no se caracteriza específicamente por la existencia de compañías, sino por individuos que, gracias a la propiedad privada, planifican la manera más eficiente de alcanzar sus fines. En muchos casos las compañías son las unidades de cálculo mas adecuadas para llevar a cabo la acción empresarial, pero no es siempre el caso. No son un prerrequisito del capitalismo, sino una consecuencia organizativa de él.
Ya sea una persona cambiando un neumático, vendiendo libros o comprando un DVD, la acción humana empresarial permea estas actividades; todas son guiadas por el deseo de alcanzar un fin particular. Al alcanzar un fin determinado la persona que actúa esta mejor de lo que estaba antes. Por lo tanto hay que ser cuidadoso al decir que algo es “comunista”.
Solo porque un producto sea gratuito no significa que sea comunista. Comunismo es la propiedad estatal total de todos los recursos a su alcance y, por lo tanto, implica la imposibilidad de la acción humana sin la autorización del Comité Central de Planificación; significa la absoluta ausencia de propiedad privada, incluyendo la del propio cuerpo y del trabajo. Por lo tanto, cuando Ballmer exclamo que Linux tenía características del comunismo, erró completamente.
Linux no es socialista. La organización y proceso de desarrollo del software libre no es más que personas actuando libremente para satisfacer sus necesidades intelectuales. La ciencia económica no tiene nada que decir sobre un plan individual en si mismo. Si un plan es el apropiado para alcanzar un fin es algo que solo se conocerá a posteriori; a priori, todos los planes sobre los cuales se base la acción humana son los mejores para el agente. Este enfoque misiano es crucial para comprender la naturaleza de la acción humana. Sirve para difundir la idea de que cada vez que un individuo alcanza la meta propuesta, aumenta su bienestar. En otras palabras, el bienestar humano es la consecuencia de las acciones humanas, y no necesariamente en una magnitud monetaria. El bienestar se relaciona con un aumento en la utilidad, la cual es totalmente subjetiva, y no necesariamente con las ganancias de una compañía.
Linux y los programadores de software libre frecuentemente no reciben ninguna compensación financiera. De hecho, la “Comunidad de Software Libre” es un conjunto de personas que voluntariamente usan su tiempo y habilidades. Pero precisamente porque donan su tiempo y trabajo, es que no es comunismo. Por el contrario, libremente encauzan su acción humana para satisfacer sus metas, sin ninguna imposición centralista acerca de lo que debe hacerse; son personas que intercambian sus escasos recursos (tiempo y trabajo) para satisfacer sus fines.
En el caso del programador de Linux, ese fin puede ir desde corregir un error de programación hasta añadir una nueva aplicación o mejorar la documentación. ¿Dónde está el comunismo? ¿De qué manera es esto socialista? Linux es un fenómeno del mercado, tal cual lo es la caridad.
Las actividades caritativas implican a personas que libremente dan su dinero, tiempo y habilidades a una causa que piensan beneficia a otros. No importa un comino si el producto final (un sistema operativo, una casa, un dólar, una onza de oro, una comida) es gratis. La presencia de la coacción sobre los medios de producción es lo que determina si un intercambio en particular es libre o no.
Y como mencionamos mas arriba, comunismo implica que el dinero, tiempo y habilidades invertidas (cualquier medio de la acción humana) debe ser propiedad del Estado. Si el señor Ballmer tuviese razón, entonces el Estado debería poseer Linux y dirigir el tiempo y el trabajo de los “voluntarios” coaccionados. Por mucho que quiera creerlo, el desarrollo del software libre no es comunismo.
Aunque el señor Ballmer probablemente lo negaría, Linux es un producto de la libertad y de la propiedad privada y, por lo tanto, del capitalismo, tal como lo es Microsoft. Ambos usan medios escasos (tiempo y trabajo) para ofrecer un producto (software) que es valioso para los consumidores. Si un producto cuesta $0 y otro $100 no significa nada mas que tiene enfoques diferentes: un grupo prefiere ofrecer el producto gratis y otro prefiere venderlo. Y esto no cambia nada. Tanto si usted es un empresario invirtiendo millardos de dólares en el desarrollo y soporte de software libre o solo un aficionado que contribuye con su tiempo libre, todos los involucrados en Linux crean valor. Y esta creación de valor se basa en la acción empresarial, no en la intervención del gobierno o en el comunismo.
Digámoslo alto y claro, Linux, y de hecho cada transacción voluntaria, pertenece al reino del libre mercado pacífico y no coercitivo.
18 de mayo de 2006
Manuel Lora [e-mail] es un productor de TV independiente y especialista en multimedia de Nueva Orleans. Juan Ramón Rallo [e-mail] es estudiante de economía y leyes. Es miembro fundador del Instituto Juan de Mariana y escribe para el diario español Libertad Digital. Su bitácora puede visitarse aquí.
Copyright © 2006 LewRockwell.com
http://www.lewrockwell.com/lora/m.lora22.html
http://ytodolodemas.blogspot.com/2006/05/linux-es-capitalista.html
Linux no es capitalista
Por Artemio Degas
Manuel Lora y Juan Ramón Rallo aprovechan una declaración del ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer para darnos una lección de economía en este artículo.
Linux es un fuerte competidor. No existe una compañía llamada Linux, apenas hay alguna guía sobre Linux. Aun más, Linux de alguna manera surge orgánicamente de la tierra. Y tiene, ustedes saben, esas características del comunismo que a la gente tanto tanto le gustan. Es decir, es gratis”.
Lo que motiva el comentario de nuestros autores:
Las declaraciones de Ballmer demuestran su ignorancia sobre economía y la naturaleza de la acción humana.
Pero hay que tener cuidado con llamar a alguien ignorante si no se está seguro de dominar el tema en discusión. En realidad, las declaraciones de Ballmer solo pretenden desprestigiar de forma burda un producto rival, ya que el término “comunismo” tiene connotaciones peyorativas en Estados Unidos. Más que demostrar la ignorancia de Ballmer, Lora y Rallo demuestran su propia ignorancia, veamos por qué.
Dicen:
El capitalismo de libre mercado no se caracteriza específicamente por la existencia de compañías, sino por individuos que, gracias a la propiedad privada, planifican la manera más eficiente de alcanzar sus fines. En muchos casos las compañías son las unidades de cálculo mas adecuadas para llevar a cabo la acción empresarial, pero no es siempre el caso. No son un prerrequisito del capitalismo, sino una consecuencia organizativa de él.
Esto es falso. El capitalismo se caracteriza por la utilización del trabajo asalariado por parte de los capitalistas para obtener ganancias. Este es un concepto básico de Economía Política.
Y en el concepto de comunismo vuelven a patinar:
Comunismo es la propiedad estatal total de todos los recursos a su alcance y, por lo tanto, implica la imposibilidad de la acción humana sin la autorización del Comité Central de Planificación; significa la absoluta ausencia de propiedad privada, incluyendo la del propio cuerpo y del trabajo. Por lo tanto, cuando Ballmer exclamo que Linux tenía características del comunismo, erró completamente.
Falso de nuevo. Cualquiera que tenga un vago conocimiento de la teoría marxista sabe que el Comunismo es la etapa de la evolución de las fuerzas productivas en que el Estado ha desaparecido; por lo que difícilmente puede basarse el comunismo en la propiedad y planificación estatal.
Y de nuevo:
Linux no es socialista. La organización y proceso de desarrollo del software libre no es más que personas actuando libremente para satisfacer sus necesidades intelectuales.
Como si las personas no pudieran actuar libremente en el socialismo por medio de la cooperación -y no de la explotación al prójimo- para satisfacer sus necesidades.
El error en que incurren es tan grande… ¡que llegan a afirmar que la caridad es un fenómeno de mercado! Dicen: “Linux es un fenómeno del mercado, al igual que la caridad”. Cuando el mercado implica intercambio de bienes y servicios, y en la caridad no hay tal intercambio, sino que es unilateral.
Cómo decía al principio, antes de tildar a alguien de ignorante, conviene asegurarse de que se maneja el tema tratado, antes de exponerse al rídiculo.
http://ardegas.blogspot.com/2006/05/linux-no-es-capitalista.html
