Orden espontáneo vs globalización

Dec 26 • Actualidad • 1999 Views • 8 Comments on Orden espontáneo vs globalización

Fabricio decía en el post anterior sobre la globalización que esta es un proceso espontáneo que lleva gestándose siglos. No puedo estar más de acuerdo con la segunda proposición, ni más en desacuerdo con la primera.

Ciertamente, la globalización puede remontarse al descubrimiento de América por Colón y a la circunnavegación de África por Vasco de Gama; e incluso pueden buscarse sus orígenes en el siglo XIII, cuando las ciudades italianas comerciaban con el mediterráneo oriental y las ciudades del mar negro, desde donde compraban las mercancías procedentes del Lejano Oriente.

Pero, ¿es un proceso espontáneo? La colonización de América fue planificada por el papado en connivencia con España y Portugal; la colonización de Asia fue orquestada por compañías comerciales inglesas y holandesas privilegiadas por el Estado; y África, cuya colonización a finales del siglo XIX se considera el precedente directo de la globalización –a la que algunos llaman, quizá acertadamente, neocolonialismo-, se repartió entre las potencias europeas en la conferencia de Berlín. Lo único que merece el apelativo de “orden espontáneo” en todo este proceso fueron las rapiñas desordenadas que perpetraron españoles, portugueses, ingleses, holandeses, etc. contra los indígenas o entre sí, pero dudo que Fabricio se refiriese a eso.

Ya en el siglo XX, la globalización se extendió por todo el mundo tras la II Guerra Mundial y la descolonización, dirigida por las grandes potencias desde los despachos del Banco Mundial o la OMC. Así, estas organizaciones prestaron fondos a los países del Tercer Mundo para modernizar sus infraestructuras de transportes o electricidad, indispensables para que las grandes corporaciones puedan aprovechar la baratísima mano de obra de estos países, a cambio de privilegios para las corporaciones occidentales bajo la apariencia librecambista de los “tratado de libre comercio”. E igual que el Banco Central, los Estado establecieron y continúan estableciendo aisladamente estos acuerdos (véase Estados Unidos con México, España con Marruecos, Francia con Argelia y un largo etcétera), otorgando los mismos fondos para los mismos fines que el Banco Central a cambio de los mismos privilegios e interviniendo militarmente en los mercados si esto fuera necesario, tal como ocurrió en Irak, Chile o Guatemala.

Aun y todo, Fabricio podría seguir sosteniendo que la globalización es un orden espontáneo porque existe un sistema de precios. Pero esto tampoco es correcto, ya que alrededor de un tercio del comercio mundial se realiza intraempresa, con un sistema de precios arbitrario establecido por los departamentos de contabilidad de las grandes corporaciones, las cuales sufren terribles problemas que solo pueden ser reparados por el Estado, mediante subvenciones masivas y gravámenes a la actividad exterior de aquellas empresas que no interiorizan sus procesos de producción.

En el proceso de globalización existe un sistema de precios porque, de lo contrario, colapsaría como la URSS: es una simple cuestión de supervivencia. Si les fuera posible mantener, al margen de los precios de mercado, un sistema plenamente centralizado, lo harían, como ya lo hicieron los konzerne alemanes a finales del siglo XIX o la NIRA (Nacional Industrial Recovery Act) durante el New Deal americano.

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8 Responses to Orden espontáneo vs globalización

  1. The Langlois says:

    Interesante. Sinceramente, compartía bastante el punto de vista de Fabricio, y sigo creyendo que hay una “globalización buena” (la expansión de la informática y las vías de comunicación, de forma que se pueda comerciar libremente entre dos puntos lejanísimos del globo en un solo paso; o hace siglos con los descubrimientos de nuevos continentes, etc.), y una “globalización mala”, que, como señalás, “está en las antípodas del libre mercado”. La cuestión creo que pasa por entender hasta que punto la primera está influenciada por la segunda, puesto que muchas de las corporaciones relacionadas con la informática y las telecomunicaciones tienen estrechas relaciones con los Estados, y viceversa; así como los diversos procesos de colonización fueron digitados por algunas potencias.

  2. Si pero el comercio internacional como génesis no necesita del Estado, véase por ejemplo la Liga Hanseática o la Lex Mercatoria. La acción humana no agresiva está en su génesis, obviamente tampoco podemos podemos hablar de pureza no-agresiva o de anarquía aunque sí de orden espontáneo.

    El direccionamiento público o agresivo del comercio internacional y de la conectividad internacional no quita que su fuerza resida en el orden natural de la acción humana.

    Hablando de globalización espontánea, un artículo sobre el “globalsocialismo”, como anillo al dedo:

    http://www.juandemariana.org/comentario/3029/globalsocialismo/gran/amenaza/estado/mundial/

  3. Por cierto me refería al sistema de precios porque los precios son una creación espontánea de la acción humana, sin embargo difícilmente se puede decir que en la actualidad tales precios no están falseados por el Estado.

  4. … aunque tampoco diría que los precios están totalmente falseados -tienen su margen de realidad-, sin la gallina de los huevos de oro el Estado colapsa puesto que este no genera riqueza sino que la roba…

  5. Victor L. says:

    @ Langlois:

    Yo también pienso que se puede hablar de “globalización buena” y “globalización mala”, pero para ello hay que posicionarse previamente contra la actual; es decir, ser antiglobalización.
    La problemática venía a raíz de que Fabricio negaba incluso esto, como si todos los que se oponen a la globalización fuesen proteccionistas.

    @ Fabricio:

    El comercio internacional y la globalización son dos cosas distintas. Respecto a la liga hanséatica, tengo pensado tratarla en breve al hablar de la época preindustrial: no me puedes poner mejor ejemplo de organización privilegiada, militar y corporativa. Ningún historiador se atrevería a tildarla de “librecambista”.

    En lo demás, parece que solo juegas con las palabras. ¿Por qué está en su “génesis” la acción humana no agresiva? ¿qué argumentos tienes para sostener eso? ya he citado montones de ejemplos de cómo los mercados se expandieron y se mantienen por las armas.

    El artículo del Juan de Mariana me parece flojo y, en la tónica liberal-conservadora habitual, tiende a ocultar los intereses económicos que hay detrás del Estado y a disfrazarlo de “marxista”.

    En el segundo post dices que los precios son “una creación espontánea de la acción humana”, lo que se presuponía y no aporta gran cosa. La cuestión es si son libres o no.

    Y en el tercer post repites lo que dije en el último párrafo:

    “En el proceso de globalización existe un sistema de precios porque, de lo contrario, colapsaría como la URSS: es una simple cuestión de supervivencia.”

    Por tanto, no niego que exista un estrecho margen de libertad, ahora, llamar a eso “orden espontáneo” es un craso error.

  6. tengo unos datos de la liga hanseatica victor los voya trascribir y te los mando

  7. El IJM no es liberal-conservador, es austrolibertario.

    No dije que la Liga Hanseática fuese un ejemplo de anarquía sino de orden espontáneo o algo similar: derecho de costumbre, comercio internacional, ausencia de Estado para ello, poder municipal-gremial.

    Sobre librecambismo no creo, o no lo tengo muy claro, mucho gremio para que fuese así 😛

  8. Libertario says:

    Puede que Internet nos permita una comunicación inmediata con gente de otra parte del mundo, pero ¿no tiene Internet un espacio físico en la vida real que la sostiene y que puede verse afectada con la destrucción de grandes empresas de la web y similares gracias al libre mercado a favor de empresas más locales? Si es así no creo que se acabe la comunicación con personas del otro lado del mundo pero creo que se incentivaría a que las comunidades virtuales tengan menor centralización y masificación. Y los servicios web serían más personalizables a través empresas más chicas pero con usuarios propios más específicos y reducidos, aunque igualmente pudiera haber mecanismos multiplataforma. Creo que así se cortaría el poder de influencia de ciertos grandes medios, empresas y personas famosas en Internet. Las comunidades virtuales serían en cierto modo más directas (obviando la separación física) y menos jerarquizadas. Lo mismo pudiese aplicar a TV, radio, etc. en cierto sentido.

    Bueno, aquí con mis suposiciones. Jeje. Saludos.

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