Las corrientes del mutualismo

Feb 12 • Mutualismo • 6688 Views • 40 Comments on Las corrientes del mutualismo

Portrait of Pierre Joseph Proudhon 1865 Si tomamos el año de 1840 como el del nacimiento del mutualismo por ser cuando publicó el francés Pierre-Joseph Proudhon su libro ¿Qué es la propiedad?, podemos decir que es una ideología con más de 170 años de historia a sus espaldas. En todo este tiempo son numerosos los autores que han escrito y opinado desde las filas mutualistas y puede ser buen momento ahora que el parece que el mutualismo ha vuelto para quedarse, tratar de establecer una aproximación de las diferentes corrientes y variedades que componen esta doctrina y sus peculiaridades.

Como se ha dicho el mutualismo clásico nace a mediados del siglo XIX en Europa de la mano de Proudhon y en los Estados Unidos con Josiah Warren (aunque hay que señalar la existencia de notables precursores como el inglés Thomas Hodgskin), quienes de forma independiente esbozan una serie de doctrinas críticas con el capitalismo pero que rechazan también las vías de tipo más comunista. Sus ideas se inspiran en la economía política del Adam Smith y David Ricardo y así basándose en la teoría laboral del valor condenaron la renta, el lucro y el interés. También rechazaron la teoría de la propiedad privada de John Locke para proponer otro estándar de propiedad privada basado en la ocupación y el uso.

Los autores posteriores a Smith y Ricardo se habían desviado de la senda marcada por aquellos y se dirigieron por los derroteros que Karl Marx llamó “economía política vulgar”, haciendo un uso de la ideología del libre mercado para justificar y hacer apología de la opulencia y el statu quo de la burguesía industrial y financiera. Si con Smith y Ricardo la economía política había servido para criticar a las clases dominantes de la era mercantilista, ahora era usada para defender a las de la era capitalista. Proudhon y Warren también lo vieron así y así es como Benjamin Tucker escribió sobre ellos: [1]

[…] acusaron a los economistas de tener miedo de su propia doctrina. Llamaron inconsecuentes a los seguidores de la Escuela de Manchester ya que creían en la libre competencia entre los trabajadores para reducir sus salarios, pero no en la libre competencia entre los capitalistas para reducir su usura.

[…]

En consecuencia, levantaron la bandera de la Libertad Absoluta de Comercio, tanto del comercio nacional como del internacional, convirtiendo, así, al laissez faire en regla universal y llevando la doctrina de Manchester hasta sus últimas consecuencias lógicas.

Benjamin Tucker introdujo en los Estados Unidos el pensamiento de Proudhon. Tucker, editor de un periódico llamado Liberty en Boston en el que también escribieron otros notables autores, a saber: Lysander Spooner, Auberon Herbert, Joshua K. Ingalls, John Henry Mackay, Victor Yarros, Wordsworth Donisthorpe, James L. Walker, J. William Lloyd, Florence Finch Kelly, Voltairine de Cleyre, Steven T. Byington, John Beverley Robinson, Jo Labadie, Lillian Harman, Dora Marsden, Gertrude B. Kelly, Henry Appleton, John F. Kelly, Sidney H. Morse, y William J. Lloyd, [2] legó al mutualismo clásico el análisis de los cuatro grandes monopolios, propiedad de la tierra, banca, patentes y tarifas, sobre los que se asentaba el capitalismo.

Las recetas de los mutualistas para superar el capitalismo se basaban en la abolición de los monopolios económicos y en la consecución de una oferta de crédito sin intereses como consecuencia de la competencia derivada de la caída del monopolio de la banca. William B. Greene publicaba en 1870 su libro Banca mutua en el que plasmaba un escenario propicio a estas ideas. Se puede decir, en definitiva, que el mutualismo clásico es una especie de intento de dar la vuelta a la tortilla a los postulados de los economistas posricardianos y lanzar una fuerte crítica al capitalismo con ellos.

Sin embargo, las recetas mutualistas no fueron los únicas prescritas contra los males del capitalismo. El también estadounidense Henry George propuso la aplicación de un único impuesto para compensar el monopolio de la tierrra. Existiendo cercanía entre Henry George y sus paisanos mutualistas, se pueda hablar de geomutualismo [3] a la unión de las teorías de los mutualistas con la idea del impuesto único sobre la tierra de los georgistas como vía para reducir el estatismo.

Silvio Gesell (1895) El mutualismo decayó a principios del siglo XX hasta casi desaparecer, sin embargo a partir de 1916, la forma de entender la economía desarrollada por el alemán Silvio Gesell, conocida habitualmente como la libre economía, volvió a dar impulso a las viejas ideas mutualistas. Se puede decir que la libre economía constituye una evolución del mutualismo clásico. Gesell, al igual que los autores clásicos critica el interés y la propiedad lockeana planteando una alternativa, la libre tierra, de similares concepciones a la de Proudhon y Henry George, introducido éste en Alemania por Michael Flürschein y Adolf Damaschke. Pero además Gesell, de quien Keynes llegó a decir “Creo que los pensamientos de Gesell serán en el futuro más importantes que los de Marx”, veía también un problema en el sistema monetario ya que para él la acumulación de dinero podía distorsionar las leyes del mercado y para paliarlo introdujo el concepto del dinero oxidable, como señaló Werner Onken [4]:

[…] propuso una modificación institucional del dinero de forma que retener dinero costara y quedasen neutralizadas las prerrogativas de la liquidez y el acaparamiento. Tan pronto se grave al dinero atesorado con un impuesto —comparable al que deben pagar los vagones inmóviles— perderá predominio sobre el mercado y pasará a efectuar solamente las funciones con que debe servir como medio de trueque. Mientras su circulación no sea entorpecida por maniobras especulativas será posible regular de tal manera su flujo frente a la cantidad de bienes que el poder adquisitivo se conserve mucho tiempo tan estable como los pesos y medidas.

No se debe entender tampoco como que esa evolución del mutualismo clásico que condujo al mutualismo geseliano de la libre economía, calase entre todos los mutualistas. Efectivamente, a día de hoy no todos los que se consideran mutualistas son partidarios de la oxidación habiendo bastante escepticismo sobre esas ideas además, en aquellos mutualistas que se han visto influidos por las ideas monetarias de la escuela austríaca, aunque también se ha visto algún intento de reconciliación entre unas tesis y otras. Alberto Jaura decía a este respecto: [5]

El parlamentario conservador del Reino Unido Steve Baker explica en un artículo muy claramente cómo sería la situación, refiriéndose a un proyecto de ley que impondría el coeficiente de caja 100% (la negrita es mía):

Nuestro proyecto de ley Reglamentario de Depósitos y Préstamos permitiría, a los británicos, elegir cómo se utiliza su dinero. Tendrían la opción ya sea de depositar su dinero en custodia, o de guardarlo por un período que el banco lo podría invertir a renglón seguido. Si la custodia es su elección, usted podrá tener su dinero de regreso al solicitarlo. Sus derechos de propiedad estarían intactos – seguiría siendo el dueño de su depósito. Usted probablemente no ganaría intereses, de hecho podría tener que pagar por el privilegio de acceder directamente a él a través de sucursales y cajeros automáticos. Sin embargo, si usted quisiera un rendimiento, podría optar por en cambio depositar su dinero por un período de tiempo. El banco podría invertirlo de nuevos, con lo cual usted tendría, potencialmente, un nuevo ingreso.

Esta reflexión saca a la luz un vínculo desconocido entre la Escuela Austríaca y la economía Geselliana. Los Austríacos son partidarios del patrón oro. Los gesellianos son partidarios del dinero oxidable, un tipo de dinero fiduciario cuyo valor disminuye según un sistema convenido, de modo que el ahorro esta penalizado y el dinero siempre está en circulación. Según las observaciones que he hecho, semejante dinero fiduciario no sería necesario, sino que el patrón oro junto con la privatización del dinero haría que el dinero fuese oxidable sin más que añadir. Ambas propuestas son compatibles.

De acuerdo con Víctor Logos, con el libro Estudios sobre la economía política mutualista de Kevin Carson publicado en el año 2004 se inció la corriente del mutualismo austríaco. [6]

El mutualismo austriaco se puede considerar como un intento de incorporar las nuevas herramientas de análisis que aportaron los economistas de Viena, sin alterar el corpus del mutualismo clásico. Se puede decir que este fenómeno comenzó con la publicación por Kevin Carson de Studies in Mutualist Political Economy, en el que el autor incorporaba ya algunos elementos austriacos en la teoría del valor-trabajo, aunque sin duda el “mutualismo austriaco” puede ir mucho más allá en la asimilación de conceptos económicos (no juicios de valor) austriacos, sin apenas modificarse.

Al igual de lo que pasaba con la corriente clásica, el mutualismo austríaco se propone criticar el capitalismo usando los postulados de los propios economistas partidarios del capitalismo. Para Carson, la ideología del libre mercado con fines apologéticos para justificar la desigualdad económica producto precisamente de la ausencia de libertad de mercado es lo que él llama “liberalismo vulgar” en honor a la “economía política vulgar” descrita por Marx.

Carson es el último teórico del mutualismo y posiblemente el más completo. Sus actualizaciones subjetivistas a la teoría mutualista clásica sirven [7] para dar respuesta a algunas objeciones [8] puestas al socialismo libertario y además ha desarrollado la idea de los cuatro grandes monopolios de Tucker como sostén del capitalismo añadiendo los subsidios al transporte. Puede incluirse dentro de la corriente clásica al seguir la teoría laboral del valor y del mutualismo austríaco, al haber hecho de ella una actualización subjetivista. Además ha escrito sobre teoría de la organización desde una perspectiva libertaria. Todo ello lo hace merecedor de hablar de sus ideas como una subcorriente, el mutualismo carsoniano, de la que se ha hablado a veces como neomutualismo [9] por adaptar la vieja doctrina decimonónica a las peculiaridades económicas del siglo XXI.

En el siglo XIX, dada la política restrictiva de los bancos, era comprensible que los mutualistas cobijasen grandes esperanzas acerca de la liberación del sector. De forma similar, el papel de la expropiación de tierras a la hora de crear una masa de proletarios miserables, o la migración constante, en América, de los trabajadores peor remunerados con el fin de colonizar nuevas tierras (Marx, 1867), había creado la impresión de que la abolición del monopolio de la tierra convertiría a la mayoría de la población, automáticamente, en propietaria de su propio medio de vida. Sin embargo, el peso histórico de estos factores ha decrecido a lo largo del siglo XX; y, en plena globalización, el papel de la subvención de insumos, las barreras de entrada o el sistema de patentes a escala internacional ha aumentado considerablemente a la hora de explicar el capitalismo corporativo. Solo en este sentido puede hablarse de un mutualismo nuevo, de un “neomutualismo”, acondicionado a las nuevas circunstancias.

Hay que destacar la existencia de mutualistas que, yendo más allá que Carson, han desechado la teoría laboral del valor por la teoría del valor marginal aún siendo críticos del capitalismo y que se encuentran muy próximos a los rothbardianos de izquierdas y los agoristas.

Por último existen en la actualidad diversos autores con ideas y descripciones que al menos en algunos puntos pueden aproximarse a las tesis mutualistas. Entre estas descripciones, que podrían ser parte de un mutualismo heterodoxo, cabrían la tesis de la disipación de rentas del “capitalismo que viene” de Juan Urrutia [10] o la democracia económica presente en las filés de las que habla David de Ugarte, [11] ambos economistas españoles de la escuela indiana.

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[1] Benjamin Tucker: Socialismo de Estado y anarquismo en qué coinciden y en qué difieren http://es.wikisource.org/wiki/Socialismo_de_Estado_y_anarquismo
[2] Wikipedia: Entrada sobre el periódico Liberty http://es.wikipedia.org/wiki/Liberty_%281881%E2%80%931908%29
[3] Jock Coats: Geo-mutualism: the explanation http://jockcoats.me/geo_mutualism_explanation
[4] Werner Onken: Economía de mercado sin capitalismo http://userpage.fu-berlin.de/~roehrigw/spanisch/spa4.htm
[5] Alberto Jaura: Robert Zoellick, el patrón oro y el dinero oxidable http://www.mutualismo.org/2010/12/robert-zoellick-el-patron-oro-y-el-dinero-oxidable/
[6] Víctor Logos: El mutualismo austríaco http://www.mutualismo.org/2008/08/el-mutualismo-austriaco/
[7] Alberto García: Sobre la crícia de Per Bylund al anarquismo socialista http://www.mutualismo.org/2010/11/sobre-la-critica-de-per-bylund-al-anarquismo-socialista/
[8] Per Bylund: El problema del anarquismo socialista http://mises.org/Community/blogs/euribe/archive/2010/08/01/el-problema-del-anarquismo-socialista.aspx
[9] Víctor Logos: Historia del análisis mutualista: de Thomas Hodgskin a Kevin Carson http://www.mutualismo.org/2010/09/historia-del-analisis-mutualista-de-thomas-hodgskin-a-kevin-carson-2/
[10] Juan Urrutia: El capitalismo que viene http://juan.urrutiaelejalde.org/capitalismo/primigenia.html
[11] David de Ugarte: Filés; democracia económica en el siglo de las redes http://deugarte.com/gomi/files.pdf

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40 Responses to Las corrientes del mutualismo

  1. Hugo says:

    Muy interesante.

    Las ideas de Carson sobre transporte fue una de las cosas que más me impactó leyendo sus artículos. Tan sencillo y obvio, y que nadie lo hubiera remarcado antes.

    Solo una pequeña corrección:

    aunque sin duda el “mutualismo austriaco” puede ir mucho más allá en la asimilación de conceptos económicos (no juicios de valor) austriacos, sin apenas modificarse.

    La teoría austríaca no tiene juicios de valor, solo describe la economía y ayuda a predecirla, igual que la física no tiene juicios de valor y solo describe y predice los procesos físicos.

    A lo que coloquialmente se le puede llamar soluciones austríacas o juicios de valor austríacos en realidad solo son las soluciones particulares de los economistas que usan la teoría austríaca, y son diversas.

    Es lógico que cualquier persona pueda usar teorías económicas que describen el mundo. No usarla alegando cuestiones morales, sería como renunciar a usar la relatividad de Newton por cuestiones morales. El conocimiento es amoral, y por lo tanto la física o la teoría austríaca es amoral. Lo que haga o proponga cada persona usando ese conocimiento sí es una cuestión moral.

  2. Nota:

    No funcionan etiquetas de BBCode sólo de HTML, para las citas usa

    <blockquote>Texto</blockquote>

    y queda así:

    Texto

  3. Telmo says:

    Kevin Carson no es el de la foto Alberto, es George Monbiot. ¿Te importa quitarla? Gracias, y buen trabajo.

  4. Telmo says:

    Ya la he quitado de ese enlace. El mismo Carson me dijo que Monbiot era el de la foto.
    http://en.wikipedia.org/wiki/George_Monbiot

  5. Telmo says:

    No, me escribió un correo para decirme que la foto que teníamos de él en la página de traducciones era errónea.

  6. El geomutualismo y el mutualismo geseliano no son técnicamente anarquistas, así que si los consideramos mutualistas tenemos que preguntarnos si consideramos al mutualismo una rama del anarquismo.

    Aunque Víctor es un mutualista austríaco, es incorrecto decir que Kevin Carson lo sea. Su teoría de las crisis tiene elementos marxistas, austríacos y keynesianos y se centra en aspectos estructurales y organizativos.

    ¿Podrías hablar un poco más de esa ‘escuela indiana’?

    • Es una claisficación abierta y no muy purista. Y sobre todo, y aunque lo haya clasificado en historia, no es estrictamente un recorrido histórico, sino una vista desde la actualidad que pretende englobar ideas próximas. En la Wikpedia no admitirían esta clasificación por ejemplo, pero aquí pretendía “innovar” más que señalar algo que ya estuviera reconocido previamente.

      En lo que más me fijé es en lo que siguen los mutualistas hoy en día y como la oxidación la siguen hoy en día algunos como Marco Arrieta pues lo incluí a Gesell. Y Carson yo creo que cabe tanto en el mutualismo clásico como en el austríaco, y como digo, también hasta puede tener una corriente con su propio nombre y todo, por lo completo que es.

      La escuela indiana me la inventé ahí para referirme a los economistas relacionados con lasindias.coop que tienen sus características y eso. No es que sea una escuela en el sentido estricto de la palabra, al menos aún, pero las cosa tiene que empezar por algún sitio y más cuando se trata de gente que tienen un discurso característico y eso.

      Y finalmente traté dejar la anarquicidad en un segundo término, porque centré el artículo en la economía y no en la política, así que tampoco importa si alguno de los incluídos no es estrictamente anarquista.

  7. Victor L. says:

    @ Alberto García:

    Muy buen post, me encantan este tipo de repasos, y creo que son especialmente útiles como defensa contra los ataques que hemos sufrido desde ciertos sectores. Además, me has recordado que tengo que incluir a Gesell en la Historia del análisis mutualista!

    @ Hugo:

    Estoy de acuerdo en tu apreciación, pero precisamente porque la economía austriaca consiste en una serie de conocimientos científicos es necesario subrayar que puede (y debe) separarse tajantemente de los juicios de valor de sus valedores más eminentes -especialmente Mises, que a lo largo de sus obras deja caer opiniones totalmente fuera de lugar. El espíritu aséptico de Menger y Böhm-Bawerk dio a la escuela el brillo que merece; el fanatismo y la politización de los seguidores de Mises (sobre todo los norteamericanos, como Reisman y compañía) ha acabado condenándola a la marginalidad. El Instituto Juan de Mariana también es, con honrosas excepciones, un lamentable ejemplo de lo mismo.

    @ Alberto Jaura:

    Opino lo mismo respecto a Carson: yo diría que está a medio camino entre el mutualismo clásico y el austriaco, ya que su teoría está deliberadamente pensada para combinar ambos aspectos.

    Por cierto, el mutualismo austríaco se refiere únicamente a la teoría del valor, del precio y otras cuestiones relacionadas con la escuela austríaca (estructura de la producción, crédito e interés, crisis económicas, etc.); las cuestiones organizativas de todas las ramas del mutualismo no son más que una perspectiva crítica de las escuelas neoclásica y neoinstitucionalista. Es verdad que Carson también toma algo del keynesianismo y del marxismo, pero juegan un papel marginal en su teoría; yo casi diría que los incorpora con fines estratégicos o de prestigio.

    En cuanto a Gesell, sus dos influencias principales fueron Proudhon y Böhm-Bawerk y, por lo que tengo entendido, terminó pasándose abiertamente al anarquismo después de leer a Stirner. De no ser por la moneda oxidable habría sido un mutualista ideal :D.

    Un saludo.

  8. Fede says:

    Hola amigos,

    Les paso un blog liberal austríaco de Argentina, tiene cosas muy interesantes.

    http://www.quenotepisen.net

    Saludos

  9. @ Víctor:

    La teoría de las crisis de Carson está esbozada en el ‘Studies in mutualist political economy’ (nunca tan formalizada como en los autores austríacos). Resumiendo, viene a decir: el estado desvía los costes de las corporaciones al público general (es decir, a los impuestos). Lo hace a través de los subsidios, infraestructura, etc, esto ya os lo sabéis. En consecuencia, las corporaciones se jerarquizan, se hacen ineficientes y son incapaces de adaptarse a los cambios en la demanda. El mercado se desestabiliza: los empleados ven reducido su poder adquisitivo, y los ricos y grandes corporaciones invierten fuera de la economía productiva (bolsa, especulación, etc).

    Ver, por ejmplo: http://c4ss.org/content/5884

    Carson no ha hablado extensamente del efecto de la reserva fraccionaria como los austríacos (lo cual tampoco me parece bien), y ha dicho más de una vez que el análisis keynesiano se aplica a la economía actualmente existente mejor que otras teorías. En definitiva, creo que sus aspectos no austríacos no son para nada marginales. Y desde luego tampoco tienen fines estratégicos o de prestigio, teniendo en cuenta que buena parte del movimiento libertario se le echa encima si no sigue a Mises a rajatabla.

    Respecto a la teoría del valor, Carson le da mucha importacia, pero yo lo considero irrelevante para cualquier teoría económica.

  10. Corrígeme si me equivoco, ya que aún no he leído el ‘Organization Theory’ ni el ‘Homebrew’, pero a Carson no le veo austrianismo por casi ningún lado.

  11. Victor L. says:

    @ Alberto:

    A riesgo de hacer una reinterpretación de lo que dice Carson, yo no diría que haya esbozado en ninguna parte una teoría de la crisis: más bien aborda desde una perspectiva diferente (y complementaria) la teoría austriaca del ciclo económico. Él no dice que la crisis esté causada inicialmente por el subconsumo (como se demuestra por el hecho de que no propone estimular la “demanda agregada”) sino que, una vez disminuida la demanda por unas causas que no explica, las grandes corporaciones son incapaces de adecuarse a la nueva situación del mercado -debido principalmente a sus altos costes fijos-. En esa situación, considera que el modo más rápido de reflotar el capitalismo es estimular esa “demanda agregada” que sostiene artificialmente a las corporaciones. Pero, como se deduce, esa no es la forma de salir de la crisis económica, sino de salir de la crisis del capitalismo corporativo.

    Nótese que todo esto implica que Carson sí considera que la estructura productiva está artificialmente distorsionada, y que la causa profunda de la crisis es la mal inversión antes que el subconsumo. De hecho, en el artículo que señalas critica a Krugman por caer en la ‘falacia de la ventana rota’, que viene a decir lo mismo.

    Resumiendo, yo diría que Carson parte de una base austriaca para explicar la crisis, pero luego enfatiza la cuestión corporativa y toma una postura pseudokeynesiana para hacer ver a los austriacos mainstream que, en el contexto actual, la mejor forma de mantener el capitalismo (entendido como concentración del capital, producción masiva, jerarquía, etc.) es estimular la demanda agregada.

    Creo que no estoy proyectando mis propios deseos cuando él mismo, en los preliminares de la Org Theory que subió antes de publicar el libro, tenía un apartado donde esbozaba la crisis austriaca del ciclo económico.

    La ‘estrategia’ que subyace en citar a Keynes o a Marx es, sencillamente, atraer a gente que simpatice más con esas ideologías que con el tradicional vulgar libertarianism.

    Sobre la teoría del valor, sin ella no se puede entender la formación de los precios (ni de los bienes de consumo ni de capital), ni el tipo de interés ni muchas otras cosas. Es la base!

  12. Hay que traducir el libro rojo de Kevin Carson. Va siendo necesario. Yo creo que entre varios traduciendo poco a poco aunque sea en un año se podría hacer.

    Yo no me pongo porque mi nivel de inglés no llega a tanto como para traducir un ensayo que usa lenguaje técnico de la materia, pero podría ayudar con revisiones.

    Pero yo creo que habría que traducirlo y promocionarlo, para que empiece a hacer pensar al personal.

    http://www.mutualist.org/sitebuildercontent/sitebuilderfiles/MPE.pdf

  13. Telmo says:

    A decir verdad es un trabajo enorme Alberto. Primero porque son cuatrocientas páginas, y segundo, porque en mi opinión no es una traducción que se pueda hacer entre quince personas. El libro no quedaría bien traducido debido a las diferencias en la forma de expresar cada uno las frases. Tal vez cuatro personas, no más. Y aún así serían cien páginas por barba. Se necesita mucho tiempo libre pues para traducir se necesita cierta continuidad. Si hay alguien que tenga ese tiempo y esas ganas bienvenido sea, pero sino lo más fácil es pedir a un traductor que lo haga.

  14. Si se hace como hobby, aunque sea en tres años se hace.

  15. Victor L. says:

    Buf, esas cosas no se hacen como hobby, hombre. Es un trabajo muy pesado. Por ahora yo me conformaría con tener el Iron Fist de una maldita vez, que lo tenemos a mitad y, en lo esencial, dice lo mismo que los Studies. Pero yo, francamente, ya tengo cubierto el cupo de horas que me paso delante de una pantalla de ordenador…

    Es bastante más ligero dedicarse a divulgar su obra a partir de nuestras propias palabras.

  16. @ Victor:

    La teoría austríaca del ciclo económico gira en torno a la expansión crediticia, que es un asunto que Carson apenas ha tratado. De hecho, mientras que la escuela austríaca receta una contracción del crédito bancario, Carson ha apoyado abiertamente los sistemas de LETS, las monedas-trabajo y otras divisas alternativas que de hecho aumentan la cantidad de dinero en la economía.

    Su teoría se puede interpretar como tú dices: el problema es la mala inversión. Pero, para Carson, esa mala inversión está provocada no por la expansión crediticia del banco central y la reserva fraccionaria, sino por las políticas del estado que estimulan la concentración del capital. Para ser más precisos, la crisis se causa por sobreproducción, es decir, porque se produce más de lo que la demanda puede absorber.

    Suena como muchos autores austríacos (Stromberg, Rothbard, Schumpeter), pero también como muchos distributistas (Belloc), izquierdistas (Kolko, Thompson, Sweezy) o inclasificables (Kirkpatrick Sale, Ivan Illich). Así que, teniendo en cuenta que no habla de la expansión crediticia, me parece muy por los pelos decir que sus ideas son un desarrollo de la teoría austríaca.

    ¿Puedes pasarme un link a ese artículo donde esbozaba la teoría austriaca del ciclo económico?

    Respecto a la teoría del valor: el precio se forma por la relación entre la oferta y la demanda. Punto. Eso lo saben los partidarios de la TLV o de la TSV, la única diferencia entre ambas es que consideran que el valor tiene origen en distinto lugar en sentido metafísico. A Marx le venía como anillo al dedo decir que el valor lo creaban los obreros, mientras que a Böhm-Bawerk debía de sonarle muy rojeras. Pero a parte de esa matización y del sexo de los ángeles, ninguna aporta nada a la otra para la comprensión de cómo se forman los precios.

  17. Carson no cita a Keynes, y cuando cita a Marx o a Engels es para rebatir sus ideas. A quien sí cita es a muchos marxistas e izquierdistas. De hecho, si miras la bibliografía de sus trabajos, el porcentaje de autores austríacos es pequeño (ver, por ejemplo, la bibliografía del Studies). Yo no veo ninguna estrategia en esto. Si acaso, le está dando más problemas que atrayendo simpatías.

    Aunque sí hay algo que Carson tiene claramente en común con los austríacos. En la parte 1 del Studies desarrolla una axiomática de la acción humana parecida a la de la praxeología, si bien pone ‘trabajo’ donde un austríaco pondría ‘desutilidad’. Él mismo dice que no es necesaria la observación empírica para comprobar esos axiomas.

    [En otros lugares dice que su entendimiento de la naturaleza humana viene de Kropotkin más que de Mises, ver por ejemplo el segundo párrafo de este artículo]

  18. Victor L. says:

    @ Alberto:

    No digo que Carson haya desarrollado la teoría austríaca del ciclo económico, ni mucho menos que no tenga otras influencias importantes: lo que digo es que su perspectiva de la crisis parte de una base austriaca previa (que está implícita). Ni siquiera digo que él otorgue demasiada relevancia a esa “base”; simplemente que existe. De hecho, toda su teoría parte de una base en economía neoinstitucionalista, neoclásica y austríaca que nunca se molesta en desarrollar porque la da por sabida en el lector, limitándose a criticar los aspectos relevantes desde un prisma mutualista. Por ejemplo, en el Org Theory nunca explica la teoría de Ronald Coase y Oliver Williamson, aun cuando él se basa casi completamente en esos dos autores: se limita a criticar unos u otros aspectos. Como esa crítica aporta una perspectiva completamente nueva del asunto, decimos que ha creado una nueva teoría de la organización, pero en realidad sigue suscribiendo la mayor parte de la teoría base.

    Sucede lo mismo con la crisis económica: él nunca sostiene que la sobreacumulación de capital o los defectos de la jerarquía generen la crisis en primera instancia, puesto que esos factores operan de forma permanente, tanto en épocas de crisis como de recesión. Simplemente afirma que agravan la crisis y determinan cómo se puede salir de ella, dando por hecho que el lector conoce sus primeras causas. Carson casi nunca explica las premisas de las que parte sino que critica los aspectos donde disiente, por lo que puede dar la impresión de que está más opuesto a ciertas cosas de lo que realmente está (de ahí, por ejemplo, la confusión típica de los liberales acerca de que los mutualistas quieren “prohibir” el trabajo asalariado o las empresas grandes).

    La teoría de Carson sobre la sobreproducción se basa en gran parte en la perspectiva de Joseph Stromberg (como bien sabes, un economista e historiador austriaco) sobre la crisis de 1893 que dio paso al imperialismo, sólo que él la perfecciona y amplía a partir de su propia teoría de la organización. Ambos consideran que la crisis parte de las distorsiones en la estructura productiva generadas por las expansiones crediticias, solo que la existencia de empresas artificialmente grandes, jerárquicas y capitalizadas complica tanto la depresión en sí como la depuración de las malas inversiones (y por tanto, la salida de la crisis). En el caso de la crisis de 1893, la única salida que vio el stablishment corporativo fue la conquista de nuevos mercados (el imperialismo); en la actualidad Carson considera que el único modo es la intervención pública (p. ej., el “keynesianismo militar” que menciona en Iron Fist). La disensión aparente con los austriacos vulgares está en que Carson enfatiza la necesidad de un Estado para garantizar mercados estables donde las corporaciones puedan distribuir sus altos costes fijos, pero eso es todo.

    Lo más parecido a una teoría de la crisis que hizo Carson fue exponer en la Org Theory cómo las subvenciones públicas, al expandir el sector corporativo, generan una demanda creciente de ayuda estatal que en última instancia es incapaz de saciar, dando lugar a “crisis tendencies”. Pero jamás atribuyó un papel principal a esta explicación.

    El apartado donde esbozaba la teoría austriaca del ciclo económico estaba en uno de los primeros bocetos que colgó online, y creo que se ha perdido: actualmente sólo aparece la versión final, donde no se menciona nada sobre el tema -tengo entendido que tuvo presiones de los editores para reducir la extensión, aunque es posible que él mismo creyera innecesario incluirlo.

    El tema de Kropotkin y Mises me parece un buen ejemplo del empleo estratégico que hace Carson de las citas: en realidad, Kropotkin sólo enfatizó el papel de la cooperación en la selecció natural. Nada de su pensamiento se ve reflejado en la teoría de Carson, pero él lo cita convenientemente como modo de atraerse a un determinado público. En cambio, Mises le ha proporcionado una base sobre la que construir su teoría de la organización, aun cuando finalmente ha acabado subvirtiendo todo el pensamiento misiano.

    En cuanto a la teoría del valor, el precio no se forma “por la relación entre la oferta y la demanda”: esa es una afirmación muy vaga que ha dado lugar a muchos errores. Sólo después de que Carl Menger y Böhm-Bawerk descubran la ley de la utilidad marginal, precisen la ley de determinación de los precios y expliquen el origen del interés se puede entender la estructura productiva de una economía y, finalmente, el origen de las crisis económicas. Hasta entonces ni siquiera estaba claro qué determinaba el precio de los bienes de capital.

    Respecto Keynes, es cierto que no lo cita a él directamente, pero sí a diversos keynesianos más o menos heterodoxos que critican el stablishment corporativo. A Marx y Engels sí que los cita ampliamente, y no siempre para criticarlos: en el apartado sobre la “acumulación original” son una de sus principales fuentes (y no me parece intrínsecamente malo, ojo).

    Un saludo.

  19. Creo que si no nos estamos entendiendo bien en parte es porque yo aún no he leído el Org Theory ni a muchos austríacos a parte de Rothbard.

    Dices:

    Sucede lo mismo con la crisis económica: él nunca sostiene que la sobreacumulación de capital o los defectos de la jerarquía generen la crisis en primera instancia (…). Simplemente afirma que agravan la crisis y determinan cómo se puede salir de ella, dando por hecho que el lector conoce sus primeras causas.

    De hecho, creo que es lo que sostiene a lo largo de toda la segunda parte del Studies, en la que ciertamente se basa en el austríaco Stromberg (además de otros autores). Pero, suponiendo que sea cierto, también lo es que nunca dice explícitamente que la causa sea, en cambio, la expansión crediticia inducida por el banco central y la reserva fraccionaria. Tú supones que está implícito en sus textos. Pero, puesto que el tema ni siquiera se trata de pasada, creo que estás suponiendo demasiado.

    En contraste, en el epígrafe dedicado al monopolio del dinero claramente aboga por el crédito abundante, barato y sin interés, que es justo lo contrario a lo que los austríacos prescriben. En ese capítulo, nuevamente, no dedica una palabra a la reserva fraccionaria ni a los supuestos peligros de la inflación.

    En resumen, Carson no dice que la expansión monetaria sea la causa de las crisis ni que la limitación de la oferta de dinero sea la solución a las mismas. Es decir, carece de los dos elementos que más caracterizan a la teoría austríaca del ciclo económico.

    Es cierto que Carson es un autor que no formaliza sus teorías – se centra en ejemplos concretos y en la historia – y que deja muchas cosas implícitas al lector, pero creo que estás suponiendo demasiado y dándole a la Escuela Austríaca excesiva importancia en su pensamiento. Sus ideas dibujan una teoría de las crisis por sobreproducción, una teoría de la organización y elementos de crítica a la tecnología (ninguna de ellas completamente originales), que beben de muchas fuentes, de las que la Escuela Austíaca sólo es una de ellas.

    ¿Tienes alguna cita en la que se diga que la teoría de la organización de Carson está basada en Mises? (No es que no me lo crea, pero si puedes dar datos concretos, mejor.)

    Tu afirmación de que Carson cita a determinados autores para atraerse a determinado público me parece totalmente infundada. Quizá Kropotkin no sea un buen ejemplo (pues, en efecto es una influencia marginal), pero me cuesta creer que la mitad de su bibliografía está puesta para quedar bien.

  20. La ‘revolución marginal’ aportó mucho a la economía al explicar cómo se formaban los intereses o las rentas. Pero lo que está detrás de la diferencia entre la TLV y la TSV (y otras teorías del valor) no es una mejor comprensión de cómo se forman los precios, sino una discusión sobre cuál es el origen metafísico del valor. Como el valor es un concepto abstracto que, a diferencia del precio, no puede ser comprobado empíricamente, esta discusión no puede llevar a ningún sitio. Por desgracia, a menudo detrás de esa discusión hay motivaciones ideológicas.

    Supongo que mi rechazo de la teoría del valor me convierte en algún sentido en un subjetivista. Pero no me oirás decir que el trabajo no crea valor, o que el precio de equilibrio no sea el valor de trabajo (ni que sí lo sea).

  21. Revisando el Studies encuentro lo siguiente:

    http://www.mutualist.org/id80.html

    Dice:

    The primary subject matter of this chapter is the rise of monopoly capitalism itself, and the state’s policies for cartelizing the economy. The effects of the state’s subsidies and regulations are 1) to encourage creation of production facilities on such a large scale that they are not viable in a free market, and cannot dispose of their full product domestically; 2) to promote monopoly prices above market clearing levels; and 3) to set up market entry barriers and put new or smaller firms at a competitive disadvantage, so as to deny adequate domestic outlets for investment capital. The result is a crisis of overproduction and surplus capital, and a spiraling process of increasing statism as politically connected corporate interests act through the state to resolve the crisis. The best single analysis of this process I am aware of is Joseph Stromberg’s in “The Role of State Monopoly Capitalism in the American Empire”5

    Lo que dice es que las crisis se producen por sobreacumulación del capital por los subsidios y regulaciones, pero la formulación se atribuye a Stromberg. Ahora no sé que pensar.

  22. Victor L. says:

    @ Alberto:

    Creo que en el fondo no estamos diciendo cosas muy diferentes. Ambos pensamos que el pensamiento de Carson bebe de diversas influencias, entre ellas la Escuela austriaca. Yo no trataba de privilegiar a esta última, y creo que como tú que tampoco sería justo: simplemente la subrayaba en relación al tema de la crisis.

    En parte, creo que la confusión se debe a que:

    a) Carson es deliberadamente provocador a la hora de expresarse (en algún debate con Kinsella y compañía ha tenido que reconocer que “hiperbolizaba”).
    b) Como tú dices, no formaliza sus teorías, y además tiende a apoyarse demasiado en citas ajenas.

    En cuanto a los autores citados, no niego que muchos de ellos han tenido una verdadera influencia en él, pero otros son un descubrimiento a posteriori, una vez tiene su propia opinión formada, y los cita con el único objetivo de respaldar su opinión. En el primer grupo se podría citar a Ivan Illich y Kirkpatrick Sale, y en el segundo a Kropotkin, David Prychitko e incluso a Chesterton y Belloc.

    Volviendo al asunto de la crisis, es cierto que Carson nunca menciona explícitamente la teoría del ciclo austriaca (salvo en el boceto de la Org Theory, que no citaré como prueba porque ha desparecido), pero en diversas ocasiones sí da señales de conocerla y de sortear sus objeciones. Por ejemplo, cuando en el simposio sobre sus Studies se colgó un texto de Rothbard donde éste acusaba a Tucker y Spooner de “inflacionistas”, él responde claramente que la receta del mutualismo no consiste en emitir más dinero sino en suprimir las barreras de entrada. (véase Carson’s Rejoinder: mises.org/journals/jls/20_1/20_1_7.pdf). Por otro lado, hace tiempo, hablando con él por email sobre el monopolio bancario, reconocía que las barreras de entrada podían tanto reducir como aumentar artificialmente el tipo de interés. Sin embargo, es poco claro acerca de todos estos temas porque no los controla suficientemente, y prefiere enfatizar lo relacionado con su especialidad: la teoría de la organización.

    En cuanto a Mises, le ha proporcionado una base tanto negativa (teoría de la empresa vulgar, ingenuidad respecto a la gerencia empresarial, etc.) como positiva (cálculo económico). No digo que haya extraido sus ideas de él, sino que sucede como con muchos autores antimarxistas que, en parte, construyen sus teorías a partir de su principal adversario, tomando lo esencial para derrotarlo en su propio campo. Véase el capítulo 7 de la Org Theory:

    http://mutualist.org/id114.html

    Por cierto, el artículo de Joseph Stromberg se puede encontrar en Internet; es corto y bastante recomendable. Para mí, la cita deja en claro que para Carson el capitalismo ‘sólo’ agrava las crisis, pero no las produce en primera instancia.

    Sobre la teoría del valor, yo diría que la propuesta marginalista tiene poco de metafísica. Aunque no es empírico, puede deducirse racionalmente que los individuos otorgan valor a sus necesidades, y que proyectan esa valoración en los bienes que sirven para satisfacerlas. Los razonamientos que giran en torno a esta cuestión me parecen bastante sólidos (Mises diría “axiomáticos”), y casi podrían relacionarse con cuestiones biológicas.

    Un saludo.

  23. […] Carson (+) es sin duda el teórico anarquista promercado vivo más importante. Seguramente sea el más potente desde Proudhon. Acabo de recibir un email suyo a través del formulario de mi página que me hace sentir […]

  24. […] VS capitalismo de amigotes (capitalismo laisezz-faire). Me parece que toca releer y recuperar a los mutualistas, a los socialistas libertarios. […]

  25. Axel says:

    Perdonen, no afirmo nada, solo pregunto, en las bases economicas politicas, porque razon critica marx las bases del anarquismo?

    Espero una respuesta a partir de las bases de cada sistema…
    Muchas gracias y abrazos libertarios!

  26. Victor L. says:

    No entiendo muy bien la pregunta, ¿a qué te refieres, Axel?

    Respecto al mutualismo, Marx criticaba que Proudhon diera tanto énfasis al aspecto bancario, cuando -según él- la clave estaba en tendencia inherente de la industria a concentrarse. En otras palabras: Marx suponía que la abolición de los monopolios que propugnaban los mutualistas no serviría para nada porque las leyes de la competencia tienden a a la concentración indusrtial y a la depauperación de la clase obrera. No hace falta decir que eso es evidentemente falso.

    En relación al anarquismo comunista o colectivista, Marx no tenía crítica económica porque básicamente tienen el mismo programa. De hecho, Bakunin no tenía problema en suscribir El Capital de pies a cabeza.

    Un saludo.

  27. Axel says:

    pero permitiendo la propiedad privada inevitablemente habra concentracion de riquezas por lo cual difrencia en clases sociales y de ahi los problemas de hoy en dia…. no entiendo como puede no criticarlo si en el anarquismo todavia podria existir la propiedad privada… otro cosa es por la oxidacion del dinero, lo cual no conosco muy bien

  28. Axel says:

    y aunque sea como un truque pq no se cambia si el valor o servicio no representan montos equivalentes… pero al no haber un ente regulador ya q no somos una sociedad evolucionada a tal punto como se controlaria q no alla conecntracion de capital

  29. Axel says:

    pq no ablo de una cooperativa o federacion sola cuando me refiero a entre regulador, ablo a nivel de pais o como a otros les gustaria mundial

  30. Victor L. says:

    Hola Axel.

    En efecto, no habría ningún ente regulador. La idea es que hoy en día el Estado distorsiona la distribución de la riqueza y el tamaño de la empresa, de modo que un libre mercado redistribuiría la riqueza al reducir los beneficios, aumentar los salarios y reducir el tamaño de la empresa. El capital no tiende a concentrarse automáticamente: las empresas crecen o se reducen en base a criterios de eficiencia. Y actualmente el Estado hace artificialmente más eficientes las empresas grandes y jerárquicas a través de toda una red de privilegios, subvenciones y barreras de entrada (patentes, licencias, regulaciones, subvenciones al transporte, etc.).

    Hace algún tiempo hicimos un recopilatorio sobre artículos de este tipo, igual te puede servir:

    http://www.mutualismo.org/2011/06/recopilatorio-sobre-estatismo-corporativo/

  31. Axel says:

    realmente crees q al existir la propiedad privada y no fomentar una conciencia de comunidad no buscaria cualquiera el beneficio propio sobre el bienestar comun con lo cual acumula riqueza? A una empresa le ira mejor q a otra inevitablemente mas alla de que busquen el beneficio propio o no al existir la propiedad privada

  32. Victor L. says:

    Mi opinión es que:

    a) El Estado tiende a crear más desigualdad.

    b) El anarcocomunismo es imposible, puesto que no puede gestionar racionalmente una economía sin precios de mercado.

    c) Dado que los dos medios anteriores de lograr la igualdad fallan, hay que escoger un tercer medio: el libre mercado. Éste no logrará una igualdad absoluta, pero sí reducirá el tamaño de las empresas, menguará los beneficios de la élite corporativa y facilitará que mucha gente acceda a la propiedad de su negocio, vea sus salarios aumentados, etc.

    Lo más parecido serían los Estados Unidos a inicios del siglo XIX: una gran mayoría de pequeños propietarios con algunos comerciantes y emprendedores enriquecidos.

    En mi opinión, lo importante es que la estructura social tienda a ser más igualitaria, no que exista una igualdad total, que no es justa ni deseable.

  33. Hola Axel:
    Yo que soy mas radical que Victor pero igualmente mutualista con respecto a la propiedad privada, creo que solo puede existir la propiedad sobre el producto de tu trabajo y que la tierra (todos los recursos naturales) no es sujeto de propiedad.
    Sobre el capital (dinero) la abolición de los monopolios puede dar como consecuencia un cambio radical en el funcionamiento del dinero, no solo con la circulación de dinero oxidable, si no con otros tipos de medios de intercambio (otros tipos de dinero) que no solo trueque.
    Lo importante es creo yo la abolición de todas los monopolios los conocidos y los que surjan

  34. Axel, la propiedad privada y la búsqueda del beneficio propio no tienen por qué llevar a la concentración de riquezas. El hecho de que haya gente que quiere ser rica a costa de los demás no implica que vaya a conseguirlo.

    Voy a poner un ejemplo tosco pero ilustrativo. Un empresario, con su ánimo de lucro, sube el precio de sus productos y disminuye el salario de sus trabajadores. Entonces el consumidor, muy celoso de su interés personal, deja de comprar sus productos, y el trabajador, también egoísta, se va de la empresa. Otro empresario, igualmente animado por el lucro, contrata a los trabajadores por un mayor salario, ofrece el mismo producto a un mejor precio y se lleva así tanto a los trabajadores como la demanda del empresario inicial, aunque a costa de un menor beneficio. El empresario inicial tiene que subir los salarios y bajar los precios si quiere seguir en el mercado.
    Ésta es a grandes rasgos la ley de la oferta y la demanda que rige los mercados.

    Además, las cooperativas que proponemos sí que generan una conciencia de comunidad.

  35. Axel says:

    gracias por lo comentarios ante todo! alberto, qreia decirte q si el segundo empresario trinfara no tendra mayor riqueza aunque vendiera a menor precio, en fin llega a mayor riqueza, causa de la propiedad privada… el echo quiera ser rica no significa q lo logre como vs bien dijiste, pero otros, una minoria, una elite si lo lograra… y cuando a victor, si el estado es para y por el pueblo, pensando unicamente en el bien comun sin garcas o capitalistas o gente q piense en su propio benedicio, sin una economia con plusvalia ni cualquier cosa q beneficie a una persona, como es q crearia desigualdad un gobierno echo por y para la gente? bien sabemos q la economia socialista funcion y funciona muy bien, al igual q la politica, lo q no se logro es un gobierno puramente socialiste desde lo teorico hasta lo administrativo, un mundo socialista pq sino un pais aplastaria inevitablemnte a otro como bien lo dijo lenin con la union sovietica…
    ahora tengo una pregunta, en q te basas al decir q la propiedad privada no lleva a la acumulazion de empresas?
    marco arrieta, me has dado un punto un poco distinto de lo q son los mutualistas! muchas gracias

  36. Aquí desconfiamos bastante de los estados, sean o no para y por el pueblo. Quienquiera que tenga el poder coercitivo y monopólico de un estado, tiene incentivos para usarlo en su propio beneficio, y en detrimiento de los demás. En otras palabras, un estado es una clase social en sí mismo.

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