“Transformó nuestras vidas, redefinió industrias enteras, y consiguió uno de las más infrecuentes logros en la historia humana: cambió la manera en que cada uno de nosotros ve el mundo.” –Barack Obama, actual presidente de Estados Unidos. [1]
“Steve Jobs, el pionero del ordenador como cárcel cool, diseñada para separar a los tontos de su libertad, ha muerto.” –Richard Stallman, pionero del software libre. [2]
El pasado 5 de octubre murió Steve Jobs. Su trayectoria merece reconocimiento. Parece que nunca le faltó una idea con potencial comercial ni capacidad para llevarla a cabo. Si no fue él quien inventó la interfaz gráfica, el ratón, la animación por ordenador o la pantalla táctil, sí las puso en práctica e hizo posible su comercialización.
Lo que Apple consiguió con Jobs es, por extraño que parezca, similar a lo que consiguió el estado de bienestar cuando se instaló paulatinamente desde finales del siglo XIX. Cuando el estado proporcionó pensiones de vejez y enfermedad o seguros médicos a los trabajadores, permitió acceder a estos servicios a mucha gente que no había podido hacerlo de otra manera. Pero, al mismo tiempo, arrebató a los trabajadores la posibilidad de autoorganizarse y se proveerse de esos servicios en sus propios términos a través de las instituciones que ellos mismos crearan. Puso a toda la población a merced de una red de burócratas y empresarios ajenos a sus intereses – salvo a aquellos que pudieran pagarse una pensión o una sanidad privadas.
Steve Jobs permitió tener un ordenador en casa cuando éste antes era un objeto usado sólo por profesionales en oficinas. Es difícil imaginar cómo sería hoy la informática si Apple no hubiera popularizado el ratón y la interfaz gráfica. Después hizo comercialmente viables la animación por ordenador, los reproductores de MP3, la venta online de música, los smartphones y las tablets.
Apple ha seguido poniendo a disposición del público tecnología con una interfaz tan sencilla e intuitiva que ha llegado a desterrar los manuales de instrucciones. Pero, al mismo tiempo, ha puesto a sus clientes a merced de su propia red de burócratas y empresarios. Por ejemplo, todos sus dispositivos portátiles sólo reproducen música con iTunes, y, por que Jobs así lo quiso, no es posible reproducir Adobe Flash ni otras aplicaciones programadas en lenguajes que no hayan sido aprobados. Inicialmente, tampoco era posible usar Google Voice en los iPhone. [3] Cuando salió en Estados Unidos, AT&T era el único operador autorizado para el iPhone, y en España el monopolio fue de Telefónica.
En ninguno de sus dispositivos portátiles es posible cambiar la batería sin abrir la carcasa y por tanto invalidar la garantía. El servicio técnico de la empresa puede cambiarla por un precio en general caro. Como las baterías suelen durar menos que el hardware, esto es una forma de obsolescencia planificada en el diseño. [4]
Lo más grave de todo es la reciente preocupación por el uso indebido de los muchísimos datos sobre los usuarios a los que Apple tiene acceso. [5] El futuro parece que va en la misma dirección. Hace pocos meses se presentó iCloud, un sistema de almacenamiento y computación en la nube, es decir en servidores de la empresa. Esto tiene la ventaja de que es accesible desde cualquier dispositivo con conexión a internet (como una cuenta de correo electrónico), pero pondrá en sus manos todavía más información sobre los usuarios. [6]
Lo peor de todo es que Apple está protegida por la propiedad intelectual, y el estado prohíbe a la posible competencia comercializar versiones alteradas y mejoradas de sus productos, lo que además permite a Apple vender a un precio desproporcionado.
Aunque Apple a veces se venda como una alternativa a Windows, la verdad es que es el mismo perro con distinto collar. Tanto una como la otra son empresas de software y hardware propietario, sin embargo, el único paradigma que pone la tecnología bajo el control de los usuarios y los desarrolladores independientes – y no a los usuarios bajo el control de los desarrolladores – es el software libre y el código abierto.
En la tecnología, ni manzanas ni ventanas. ¡Software libre y tecnología autogestionada!
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[1] http://attackthesystem.com/2011/10/06/elites-pay-tribute-to-steve-jobs/
[2] http://barrapunto.com/articles/11/10/08/1624256.shtml
[3] http://en.wikipedia.org/wiki/Criticism_of_Apple_Inc.#Accusations_of_anti-competitive_behavior
[4] http://en.wikipedia.org/wiki/IPod#Criticism
[5] http://www.versvs.net/anotacion/apple-watching-you
[6] http://www.juanpina.com/la-red/mucho-cuidado-con-la-nube
