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Gary Chartier nos presenta Markets not Capitalism

En esta entrevista a Gary Chartier hecha por Reason TV, Gary nos presenta el libro Markets not Capitalism, que ha coeditado con Charles Johnson.

El libro es una excelente recopilación de los mejores artículos que ha producido en los últimos años la blogosfera left-libertarian de Estados Unidos. Es una tremenda introducción a las ideas de aquellos libertarios que escoran a la izquierda, tanto para liberales y libertarios, como para gente de izquierdas, como para gente que venga de un trasfondo completamente distinto.

En el Center for a Stateless Society ya se está trabajando en una traducción al castellano. ¡Esperemos ver la versión en castellano pronto!

He traducido la entrevista. Podéis activar los subtítulos en las opciones de subtítulos en la esquina inferior derecha del vídeo. Abajo podéis leer la transcripción.

Mis agradecimientos a Zach Weissmueller, el entrevistador, por haber añadido los subtítulos al vídeo :)

My thanks to Zach Weissmueller, the interviewer, for adding the subtitles to the video :)

 

Zach Weissmueller    Hola, soy Zach Weissmueller, esto es Reason TV, estamos con Gary Chartier, decano asociado en la Escuela de Negocios de la Universidad de La Sierra y editor  del libro “Markets Not Capitalism” [“Mercados, No Capitalismo”], que ha coeditado con Charles W. Johnson. Está disponible en Amazon. Gary, gracias por estar con nosotros.

Gary Chartier            Un placer estar aquí, Zach.

ZW      Lo que probablemente se preguntarán muchos libertarios cuando vean el título “Mercados, No Capitalismo” sea, ¿cuál es el problema con el capitalismo?

GC      Si por capitalismo simplemente quieres decir mercados absolutamente libres, no tenemos absolutamente ningún problema con ello, pero hay muchos otros significados que son igual de comunes, si no más comunes. Cosas como asociación entre las empresas y el gobierno, dominación social por parte de los propietarios del capital, o mi favorito, lo que quiera que sea el sistema económico que tenemos actualmente, creo que éste es uno que la gente a menudo parece usar mucho. Y estamos muy incómodos con el sistema económico que tenemos actualmente porque está atravesado por privilegios garantizados por el estado, y nos gustaría librarnos de esos privilegios.

ZW      Hay palabras de uso común actualmente, la gente dice corporativismo, capitalismo de amigotes…

GC      Sí.

ZW      …pero lo que tú dices es que tenemos que ir más allá y renegar de todo capitalismo.

GC      Sí, y creo que tiene mucho que ver con el tono que esa palabra tiene en la mente de algunas personas, la historia que la palabra ha tenido y… En particular, voy a seguir refiriéndome a esa asociación con lo que quiera que sea que tenemos ahora, la clase de ordenación económica que existe en nuestro mundo hoy día, que está dominada por tipos que son amigotes de aquellos que tienen el poder estatal… Ésa no es la clase de ordenación económica que cualquiera que crea en la libertad debería favorecer.

ZW      El primer ensayo de tu libro habla de la noción de mercado liberado [freed market]. ¿Por qué es ese el primer ensayo de tu libro y podrías explicar el concepto?

GC      Por supuesto. William Gillis escribe un estupendo ensayo que habla de por qué la palabra “liberado” es importante. ¿Por qué la palabra “liberado” es importante? Porque los mercados que tenemos ahora no son libres. Están distorsionados por privilegios garantizados por el estado de todo tipo de formas diferentes. Y decir que estamos a favor de los mercados libres, o si lo prefieres, mercados liberados, es poner énfasis en que existe una tarea ante nosotros, si queremos libertad, hay algo que alcanzar, no es cuestión de celebrar lo que tenemos actualmente, es cuestión de hacer que algo dramáticamente diferente y emocionante ocurra.

ZW      Háblanos un poco de eso, cuál es la diferencia entre cómo sería un mercado liberado y lo que tenemos actualmente.

GC      Bueno, tomemos un ejemplo obvio, la sanidad, ¿de acuerdo? Tenemos un sistema sanitario que es defendido con regularidad por gurúes conservadores como en gran parte libre y un poco distorsionado por la intervención del estado, pero el hecho es que está fundamentalmente distorsionado por la intervención del estado. Considera por ejemplo la gama de requisitos en licencias para los profesionales sanitarios que limitan quién puede ofrecer servicios sanitarios, las restricciones sobre qué productos se pueden vender, los requisitos de acreditación de los hospitales, el monopolio que crean las patentes sobre los medicamentos, etc. Así que en todos sus entresijos el mercado sanitario está deformado por la intervención del estado. Lo que me preocupa es que la gente que habla como si lo que tenemos fuera básicamente un libre mercado, asume, me da la impresión, que, digamos en el contexto de la sanidad, todo lo que tenemos que hacer es, no sé, librarnos de Medicare y librarnos de Obamacare [seguridad social en EEUU] y entonces de repente tendríamos un libre mercado en la sanidad, y eso simplemente es ridículo.

ZW      En tu introducción escribes: “Los mercados que operan bajo el estado y el capitalismo están impregnados por pobreza persistente, destrucción ecológica, desigualdades radicales en la riqueza y poder concentrado en manos de corporaciones, jefes y terratenientes”. ¿Realmente crees que toda jerarquía o estructura de poder sería erradicada en un mercado totalmente libre?

GC      No creo que toda jerarquía vaya a ser erradicada, lo que yo diría es que, a la mayor parte de la gente no le gusta particularmente funcionar en una situación jerárquica. Creo que muchos de nosotros las toleramos porque son útiles en uno u otro sentido, pero a la mayor parte de la gente no le gustan. Cuanto más competitivo es un mercado, me da la impresión, cuanto más libre el mercado, más opciones tiene la gente. Cuantas más opciones tenga la gente, creo, más van a tender a buscar alternativas que les den más libertad, más espacio propio en el lugar de trabajo, y en las demás instituciones y contextos en los que trabajen. ¿Significa eso que vayamos a tener organizaciones absolutamente horizontales? Probablemente no, pero creo que significa que la gente tiene más opciones y más oportunidades de elegir oportunidades para una mayor participación.

ZW      Pero buena parte de lo que dices parece ser una especie de acercamiento a la Izquierda. ¿Cómo les convences de que una regulación más fuerte o un gobierno más fuerte no es la respuesta?

GC      Si hablamos de acercamiento, lo que quiero decir es, esto no es una especie de montaje, es decir, nosotros realmente creemos las cosas que decimos aquí, y, nos place identificarnos con la amplia historia de la izquierda política. Esto no una especie de subterfugio que estemos fingiendo. ¿Cómo hacemos para hablar con esta gente? Supongo que lo más importante sobre lo que debemos poner énfasis es la verdadera historia del crecimiento de la regulación. A las empresas les encantan los cárteles, no les gusta la competencia. Las grandes empresas pueden manipular el proceso político para producir las regulaciones que quiera bajo el disfraz de la protección del consumidor, y creemos que eso es lo que ocurre consistentemente.

ZW      ¿Cómo avanzamos desde aquí?

GC      Muchos de nosotros tenemos diferentes estrategias, y no creo que el libro represente un único argumento coherente sobre precisamente el camino correcto a seguir. Tengo mucho respeto por gente que está metida en estrategias para tratar de hacer un túnel bajo el orden vigente y salir desde abajo, operando por debajo de su radar, en verdad respeto a la gente que quiere probar con el seasteading [colonización marina] y otras opciones de ese tipo para, ya sabes, poner alternativas competitivas ahí fuera que por tanto hagan presión sobre el status quo para que cambie.

ZW      Pero una estrategia con la que parece que no tenéis tanta simpatía es una estrategia como por ejemplo, algún tipo de esfuerzo privatizador. ¿Qué hay de malo en intentar hacer que el estado funcione más como un mercado?

GC      Estoy totalmente a favor de la privatización radical, y el libro incluye, ya sabes, un par de textos muy buenos de Murray Rothbard y Karl Hess que hablan sobre distintas maneras en que los servicios estatales y las empresas conectadas con el estado podrían ser tomadas por la población y por la gente que trabaja en ellas. No tengo absolutamente ningún problema con eso, pero creo que hacer que el estado sea más eficiente no toca el problema de raíz, que es que la financiación del estado es monopólica, pone recursos en cosas que tú o yo podríamos no tener ningún interés en ver financiadas en absoluto. Saber por ejemplo que las cárceles son gestionadas más eficientemente no quita el hecho de que las cáceles están ahí principalmente para albergar a las víctimas de la guerra contra las drogas que no quiero que ocurra en primer lugar.

ZW      Todo menor de 18 años es obligado a ir a una institución educativa. ¿Es mejor tener algún tipo de elección en forma de, ya sabes, el programa de cheques de Milton Friedman?

GC      Es indudablemente mejor tener más opciones, aunque pienso que los críticos de los cheques, que dicen que corres el riesgo de que el estado se involucre y gestione todavía más de cerca la vida de los beneficiarios de los cheques, creo que realmente tienen algo de razón, y en verdad prefiero el enfoque de mi amigo Sheldon Richman, que argumenta fuertemente a favor de abolir el sistema de educación estatal.

ZW      Si hubiera un ensayo en el libro que pudieras recomendar a alguien que fuera de la derecha procapitalista o un libertario procapitalista, ¿qué le recomendarías, por dónde le recomendarías que empezase?

GC      Charles Johnson es el origen de lo mejor que hay en libro, creo, y esto lo digo disculpándome por todos los demás amigos míos que han estado implicados. Charles es un sintetista y analista brillante. Yo diría que el ensayo de Charles “Markets freed from capitalism” [“Mercados liberados del capitalismo”] podría ser la mejor introducción a esta posición que alguien nuevo en la conversación puede encontrar en el libro.

ZW      Estupendo. Gary Chartier, muchas gracias por estar hoy con nosotros.

GC      Un placer estar aquí.

ZW      Para Reason TV, soy Zach Weissmueller.

Sanidad Universal no es Sanidad Estatal

Rad Geek

Charles Johnson, también conocido como Rad Geek (el Friki Radical) es un prominente libertario de izquierdas, que pone especial énfasis en los aspectos culturales izquierdistas. Para él, alcanzar una sociedad libertaria, en la que no exista la agresión institucionalizada, es quedarse a medio camino. Es preciso promover unos valores culturales de izquierdas que prevengan contra formas no violentas de opresión y contra la reaparición de la coerción. Contra el machismo, feminismo, contra el poder de los jefes, solidaridad obrera, y un largo etcétera. Quedaos con el nombre, probablemente dará más guerra en el futuro.

El pasado mayo publicó en su blog una nota sobre la sanidad universal que a continuación traduzco. El texto apareció originalmente en septiembre de 2011 en un comentario a un pequeño artículo de Matthew Yglesias, un liberal – socialdemócrata – con algunas simpatías libertarias. Es una respuesta a un comentario anterior favorable a una sanidad universal:

Si te opones a la sanidad universal, por definición estás a favor de que la gente que no puede permitirse una cobertura sanitaria muera.

La mayoría de los conservadores han aprendido a no decir estas cosas en público, pero por supuesto es en lo que creen.

—ds_at_yglesias, 15 de septiembre de 2011, 7:39pm

A lo que responde Johnson:

Quizá. (Ciertamente, hay muchos conservadores que se sienten demasiado cómodos con – e incluso están entusiasmados por – gran parte del sufrimiento innecesario de este mundo.)

Pero espero que te des cuenta de que no todo el mundo que está a favor de la sanidad universal apoya la sanidad estatal, y no todo el mundo que está en contra de la sanidad estatal se opone a la sanidad universal. Lo uno podría seguirse de lo otro si la única manera de tener una cobertura universal fuese por medio de una garantía política de cobertura. Pero esto no es así: hay gente que está en contra de la sanidad estatal porque cree que la sanidad corporativa es estupenda y les da igual que la gente muera; pero hay gente que está en contra de la sanidad estatal porque están a favor de una cobertura universal no estatal y no corporativa por medio de organizaciones sociales de base y del apoyo mutuo comunitario. (Véase por ejemplo http://radgeek.com/gt/2007/10/25/radical_healthcare/ o la parte final de http://www.fee.org/the_freeman/detail/the-health-care-debate-was-meaningful/.)

Por supuesto, esto deja abierta la cuestión de si ellos (nosotros – soy uno de ellos) están en lo cierto respecto a la mejor manera de conseguir una cobertura universal. Quizá los medios sociales son inadecuados; o quizá hay alguna razón, que todavía no se ha mencionado, por la cual el control estatal es preferible, como medio para conseguirla, a las asociaciones voluntarias de apoyo mutuo. Pero sea la postura correcta o incorrecta, ciertamente no se puede responder simplemente eliminándola del vocabulario, como haces cuando asumes que las únicas alternativas disponibles son (1) cobertura corporativa sólo para aquellos que se lo pueden permitir; o bien (2) cobertura universal por decreto; como si no hubiera un (3) cobertura universal por medios no estatales.

—Charles Johnson, 16 de septiembre de 2011, 10:32pm

Leyendo otros textos suyos, parece que lo que Charles Johnson propone es una combinación de asociaciones de apoyo mutuo que proporcionen cobertura sanitaria asequible, y una sanidad universal gratuita en la línea de la actividad de la Cruz Roja o de Médicos Sin Fronteras.

Esto es similar en cierto modo a lo que están haciendo ciertos médicos del Estado español con el apoyo del 15-M. Con el Real Decreto-ley 16/2012 del pasado abril se introdujeron un buen puñado de recortes y reformas en la sanidad del Estado español. Entre ellos, en un cambio sin precedentes, la sanidad ha dejado de ser universal desde septiembre. Ahora ya no se atiende a los inmigrantes sin papeles de forma gratuita, pero algunos médicos “objetores” les están atendiendo a pesar de ello. Si esto se convirtiera en una red contraeconómica de médicos fuera de las estructuras del Estado, dispuestos a atender a inmigrantes y a otras personas económicamente excluidas, creo que tendríamos un ejemplo de lo que propone Johnson. Aunque es terriblemente improbable que ocurra.

Creo que las asociaciones cooperativas para proporcionar sanidad a sus miembros tienen mucha importancia para delinear una sociedad libertaria. Por otro lado, las organizaciones que proporcionan sanidad gratuita pueden ser muy adecuadas en desastres naturales y otras situaciones de emergencia, pero son, al fin y al cabo, una forma de beneficencia. En la mente de la mayor parte de la población española, cualquier amago de disociar la sanidad de los mismos políticos y burócratas que nos explotan, es equivalente poco menos que a permitir que haya personas moribundas y agonizantes tiradas en la calle. Me parece que la beneficencia no es una opción muy atractiva ni muy sólida como alternativa al estado de bienestar, cuando se nos echa en cara qué ocurriría en un mercado libre con aquellas personas que tengan enfermedades graves y no están cubiertas, ya que les sigue dejando en una situación de dependencia.

Probablemente sea factible una solución mutuamente beneficiosa entre los seguros médicos y aquellas personas que, por las causas que sea, se encuentren con una enfermedad grave y sin cobertura. Por ejemplo, se puede llegar a un acuerdo para que el paciente, o sus familiares, se comprometan a contratar el seguro en el futuro durante un número acordado de años. Los seguros mutuales probablemente serían más solidarios y por tanto estarían más dispuestos a llegar a este tipo de acuerdos.

También solucionaría muchos problemas que los seguros privados sean, al menos parcialmente, de capitalización individual, es decir, que una parte de la cuota periódica se ahorre para futuras contingencias. De este modo, si el asegurado capta una enfermedad terminal, o crónica, puede recurrir al dinero ahorrado, y la compañía no le negaría el servicio. Por supuesto, muchos seguros privados actualmente hacen lo posible por escaquearse de cualquier responsabilidad sobre sus asegurados.

A esto hay que añadir, además, que en una economía de mercado sin intervención del estado cabe esperar que los salarios sean más altos, los productos – también la sanidad – más baratos de mejor calidad, y las condiciones laborales mejores.