Sobre el mercado de trabajo (III)

Mar 25 • Actualidad • 2313 Views • 9 Comments on Sobre el mercado de trabajo (III)

trabajador

Continúo el debate con Albert Esplugas:

No, en el caso de un monopsonio hay un solo comprador, y si solo hay un comprador la subasta se produce en sentido inverso: los trabajadores compiten entre ellos para conseguir el puesto de trabajo, y el que pida menos se lo queda. El resultado sería todos los trabajadores cobrando el salario mínimo. En el mercado mixto actual el factor trabajo es escaso y los empresarios compiten por él, razón por la cuál los salarios están muy por encima del salario mínimo y todavía más por encima del nivel de subsistencia.

Debí puntualizar que no utilizo el término “monopsonio” en sentido literal; como dices, es evidente que no hay un solo comprador, sino en el sentido de que hay menos compradores de los que habría en un libre mercado, lo que les permite ofrecer menos de lo que se verían obligados a ofrecer en un libre mercado.

Quizá todos los trabajadores cobrarían alrededor del salario mínimo en el caso extremo de un único comprador, pero no tiene por qué ser así cuando simplemente la oferta de trabajo supera –artificialmente- su demanda. Un ejemplo más extenso bastará:

Supongamos que se encuentran en el mercado laboral 4 empresarios dispuestos a ofrecer 130, 120, 110 y 100$, respectivamente, con 5 obreros, dispuestos a trabajar a partir de 60, 50, 40, 30 y 20$ cada uno. El salario se situará entre 50 y 60 $, quedando excluido el primer obrero. Y, como ves, aun el precio de mercado -en un supuesto claramente desigual para los trabajadores- se situaría muy por encima del nivel de subsistencias (20, 30 y 40$). Esto no parece tan improbable tomando en cuenta el costo de oportunidad, ya que aunque los trabajadores más exigentes quedan excluidos, el precio de mercado se sitúa justo por debajo.

Dices que los “trabajadores están lejos de percibir el producto completo”, pero eso me parece como mínimo una exageración. La competencia, aun con barreras de entrada artificiales en numerosos sectores, es frenética en la mayoría de ámbitos. Se limita en el margen el descubrimiento de usos más útiles del factor trabajo, la entrada de empresarios que ofrecerían mayores salarios etc. No obstante, si el factor trabajo es relativamente escaso y varios empresarios pujan por él, la tendencia es igualmente (de forma más imperfecta, lenta pero inexorable) elevar los salarios hasta el nivel de la productividad marginal. Asumes que la entrada de nuevos empresarios elevaría extraordinariamente los salarios pero eso solo sucedería si los nuevos empresarios subjetivamente percibieran que los trabajadores tienen una productividad marginal superior a la que percibían los empresarios existintes. Eso no tiene porque ser así, y de hecho es razonable pensar que eso solo sucederá en el margen. Si los trabajadores tienen la misma productividad marginal con o sin barreras de entrada, la puja tiene el mismo límite máximo y en la medida en que el factor trabajo escasee los empresarios tienden a ofrecerlo aunque sean menos de lo que serían sin barreras de entrada.

Las barreras de entrada no solo retardan la liquidación de la diferencia entre productividad y salario, sino que pueden llegar a impedirla. Continúas partiendo de la premisa de que el factor trabajo es lo escaso y los proyectos empresariales lo abundante, pero las barreras de entrada estatales pueden llegar a invertir los términos, de forma que los proyectos empresariales rentables sean menores a la oferta de trabajo disponible (rentables tomando en cuenta la preferencia temporal: quizá un negocio –banca, gran industria, etc.- sea muy rentable a largo plazo, pero las barreras para iniciarlo a corto plazo desalientan a la mayoría de los empresarios).

En este contexto, la entrada de nuevos empresarios no elevaría per se los salarios, pero sí aumentaría las posibilidades de que apareciesen nuevos empresarios dispuestos a ofrecer más por el factor trabajo, hasta el punto de que llegara a percibir su productividad marginal, tomando en cuenta que en el escenario anterior los empresarios podían pagar (y de hecho pagaban) mucho menos.

Piensa, por ejemplo, en casos tan claros como la banca o la gran industria; sus beneficios no pueden justificarse únicamente a partir de la preferencia temporal, luego los salarios de sus trabajadores no corresponden con el producto completo de su trabajo (y no se advierte que la diferencia esté en proceso de liquidarse, sino que es endémica al capitalismo estatal).

Insisto, si estamos ante un monopolio de demanda, no se explica cómo la mayoría de trabajadores cobran dos y tres veces el salario mínimo. Mi conclusión es la contraria a la tuya: los trabajadores en su mayoría están cerca, no lejos, de cobrar un salario correspondiente a su productividad marginal. Ese “mismo trabajo” al que aludes en un fábrica Nike de Filipinas sigo pensando que seguramente no es el mismo en términos de bienes de capital complementarios, que las barreras a la inmigración y al capital obstaculizan o impiden la puja por esos trabajadores, y en cualquier caso la remuneración actual de esos trabajadores no prueba que la tendencia en el medio y largo plazo no es la elevación de sus salarios en la dirección apuntada (los datos muestran que los salarios de los trabajadores de multinacionales están a menudo por encima de lo que ofrecen las empresas locales y siguen subiendo).

Johann Norberg en La globalización es buena mostraba una fábrica de Nike en el sudeste asiático con unas instalaciones iguales o mejores que las de cualquier país occidental, con incluso zonas verdes en los alrededores para que los trabajadores pudieran descansar (o eso decía el documental). Por lo tanto, los bienes de capital complementarios no son la causa de los menores salarios.

Las barreras a la inmigración y al capital tienden a reducir la competencia por los trabajadores; son lo que yo he llamado el “monopsonio” del mercado de trabajo, que impide que los trabajadores reciban su producto completo. En este caso, ¿estamos de acuerdo?

La tendencia a medio y largo plazo no tiene por qué ser la elevación de los salarios, a menos que la libertad económica de esos países aumente. El hecho de que las multinacionales ofrezcan más que las empresas locales es indicio de que su trabajo es allí más productivo, pero no de que el trabajo reciba todo su producto.

Por otro lado, siguiendo con tu esquema, ¿cómo explicarías el paro en aquellos países sin salario mínimo, o con un salario mínimo ínfimo? Sencillamente, creo que no puedes. Solo es posible aludiendo a las barreras estatales que tienden a “monopsonizar” el mercado laboral (sin olvidar la corrupción, etc. que aun así no explican todos los casos).

(Europa en tiempos de la revolución industria o los países africanos o de Latinoamérica pueden ser ejemplos claros de monopsonio extremo con paro en el mercado de trabajo).

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9 Responses to Sobre el mercado de trabajo (III)

  1. Aritz says:

    Víctor, se nota que has leído las argumentaciones de Bohm Bawerk sobre la formación de precios hahaha

    Muy interesante el debate, a ver si saco tiempo para leer esta parte (estoy muerto ahora mismo).

  2. Victor L. says:

    En realidad me baso en Carl Menger; como Bohm Bawerk. 😛

  3. OFF TOPIC: Victor, sobre el tema que me comentaste, dejamelo a mi, si no te importa, que ya estoy con ello. Tú sigue con Albert, jeje.

  4. Victor L. says:

    De acuerdo, Stewie.

    ¡Ánimo! 😉

  5. Pedro says:

    Buenas

    Hace mas de dos años que no se comenta en este articulo, pero bueno, estoy utilizando el buscador de la pagina para leerme todos vuestros articulos 🙂

    Bien, queria decir con respecto a Albert Esplugas, o bueno con respecto a todos los anarcocapitalistas de derechas, que es que no dan ni una concesion al trabajador.

    Por ejemplo entre ayer y hoy me he visto por Youtube un monton de clases de Huerta de Soto y es que es gente no da ni una concesion al trabajo.

    ¿Por que no todos podran ser como Roderick Long? jajaja

    O a lo mejor estoy hablando desde la ignorancia pues soy mas que novato en esto del liberatarianismo 😉

    ¿Que me decis?

  6. Victor L. says:

    ¿A qué te refieres con “concesiones al trabajador”? No creo que Albert tenga mala fe, y de hecho no es descabellado lo que dice (aunque tenga mis diferencias).

    Por cierto, si estás echándole un vistazo a los posts antiguos del blog te recomiendo los dos recopilatorios que hicimos:

    http://www.mutualismo.org/2011/06/recopilatorio-sobre-estatismo-corporativo/

    http://www.mutualismo.org/2009/11/recopilatorio-sobre-economia-alternativa-i/

    Un saludo, Pedro!

  7. Pedro says:

    Buenas Victor!

    Gracias por los recopilatorios, aun que llevo alrededor de dos meses leyendo mutualismo.org y ya eché buena cuenta de esos recopilatorios. Pero gracias de todas maneras.

    Lo que queria decir, es que no se porque Albert (y otros) tienen que poner objeciones a que los salarios no subirian en una sociedad de libre mercado.

    ¿Y la teoria de la Utilidad Marginal?

    Si en una sociedad de verdadero libre mercado se confirma que al final la existencia del estado era la que ponia barreras a los emprendedores y a la entrada en el mercado de nuevos negocios y empresas, esa confirmacion se pondria de manifiesto si hay mas empresas en esa futura sociedad.

    Y si hay mas emprendedores, hay mas empresas, y si hay mas empresas hay mas capital y si hay mas capital hay mas demanda de trabajo por parte de los empresarios y capitalistas. Muchos de los que ahora son trabajadores, en una libre mercado serian empresarios o capitalistas (o cualquier otro tipo de emprendedores)…

    …con lo que al final habria mas demanda de trabajo que ahora pero menos oferta…

    …¿Hay es donde entra la Ley de la Utilidad Marginal? ¿No?

    Vamos digo yo…

  8. Pedro says:

    O a lo mejor es que no he entendido lo que quiere decir Albert.

  9. Pedro says:

    Perdon por las faltas de ortografía, pero es que escribo muy deprisa jeje

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