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Libre mercado anticapitalista

FAQs Mutualismo

* No dudes en plantear cualquier duda a los autores de este blog.

2) Mutualismo en una lección, por Víctor L. extraído de mutualismo.org

El anarquismo es una ideología que aspira a la máxima ampliación de la libertad individual; a la formación de una sociedad en la que cada cual es dueño de su trabajo y, en consecuencia, a la abolición de la renta, el interés y la usura*1. Al contrario que el anarquismo colectivista o comunista, el mutualismo es una vertiente individualista del anarquismo que considera que todo esto puede lograrse a través del mercado. Para ellos, este no es la fuente del mal, sino un sistema neutral de intercambios voluntarios que ha sido alterado por el Estado para beneficiar a unos pocos: los banqueros, las grandes corporaciones, los terratenientes y los burócratas. Sin su respaldo, todos ellos caerían, dando lugar a una sociedad más igualitaria que cualquier régimen comunista, pero respetando la propiedad y la libertad individual.

Sin patentes que protejan los inventos e innovaciones de las corporaciones de la competencia, estas no podrían crecer desmesuradamente y controlar el mercado. Cualquier invento sería copiado rápidamente por los competidores, y los precios y beneficios caerían en picado con prontitud. Bill Gates no hubiera amasado una décima parte de su fortuna en la anarquía mutualista, y el descenso de precios en maquinaria y tecnología facilitaría el acceso de los obreros a los medios de producción.
Además, gracias a esto, los fármacos y los libros de texto serían muy baratos (en el caso de los primeros, se calcula que alrededor de 40 veces más baratos*2), eliminando la necesidad de la sanidad y la educación estatales.

Sin tierras monopolizadas por los terratenientes, cualquiera podría cultivar el suelo libre y convertirse en un pequeño propietario. Nadie pagaría renta a los terratenientes y el precio de las tierras descendería; de esa forma se cumpliría el eslogan campesino de “la tierra para quien la trabaja” sin abolir la propiedad, y las viviendas serían más baratas.

Sin aranceles que protejan al empresariado nacional de la competencia internacional, tanto los precios como los beneficios caerían, impidiendo que las empresas protegidas crecieran a costa de los consumidores.

Sin el monopolio del dinero, que limita la emisión de dinero y la constitución de bancos a unos pocos privilegiados, los tipos de interés caerían gracias a la competencia. Como consecuencia, los negocios se multiplicarían, lo que presionaría sobre la demanda de trabajo y haría subir los salarios. Cada oleada de inmigrantes sería solventada, no mediante restricciones estatales, sino gracias a una demanda de trabajo siempre creciente. La libertad bancaria haría posible que las asociaciones obreras formaran bancos y emitieran billetes (respaldados por oro, plata, etc.) para financiar sus proyectos libres de interés.
La eliminación de impuestos y licencias tendría efectos similares, estimulando los negocios y aumentando los salarios. La balanza se tornaría en favor de los obreros o, como dirían los clásicos, los empleos irían detrás de los empleados y no al contrario. La demanda de trabajo superaría su oferta.

Además de estos cuatro monopolios denunciados por Tucker, Carson ha advertido que el Estado subvenciona el transporte de las corporaciones. Los aeropuertos, puertos y carreteras son estatales; los aviones y barcos se construyen en gran medida con dinero estatal, y su combustible está subvencionado por el Estado. Sin esto, el precio de los productos vendidos por las corporaciones aumentaría, y los consumidores se inclinarían preferentemente por las empresas locales, que no tendrían que soportar los altos costes de transporte. En lugar de McDonald’s, que sería caro, es probable que aparecieran pequeñas hamburgueserías para saciar la demanda, suministradas con pan y carne del país. Zara, Nike, H&M y muchas otras empresas que basan su modelo de negocio en estos falsos “bajos costes” ocultos por la subvención, caerían igualmente, sustituidas en gran parte por pequeñas y medianas empresas. En la misma línea, los impuestos a las ventas, las exenciones fiscales a la depreciación del capital o la doble tributación tienden a incentivar la producción centralizada e intensiva en capital.

También es probable que prácticas de agricultura ecológica, hoy apartadas del mercado a causa de esta subvención, florecieran impetuosamente en la anarquía mutualista. A esto se sumaría una cierta desconcentración de las ciudades gracias al bajo precio de las tierras y a la abolición de la centralización política, que concentra los recursos de la periferia en las capitales administrativas (lo que explica por qué muchas de las grandes ciudades están en el Tercer Mundo).

La organización mutualista de la sociedad saciaría las aspiraciones de los obreros, permitiéndoles conquistar los medios de producción con facilidad; de los pequeños propietarios, al eliminar los impuestos y la protección del Estado al gran capital; de los campesinos, devolviéndole la tierra y, en general, de todos aquellos que padecen la ineficiencia de los servicios públicos del Estado, de la concentración de la riqueza, del encarecimiento de la vida o de los salarios de subsistencia –si los hay.

Es seguro que los criminales seguirán existiendo, por lo que no se trata de prescindir de los servicios de seguridad y justicia que hoy proporciona el Estado, sino de proveerlos a través organizaciones voluntarias como compañías de protección, de seguros,  mutualidades , etc. Los mutualistas proponen que las comisarías, cuarteles, etc. sean mutualizados, es decir, devueltos a los vecindarios en régimen de cooperativa de consumidores. En lo demás, la seguridad sería un bien como otro cualquiera, susceptible de ser vendido y comprado tal y como un seguro contra incendio.

Ante los conflictos entre compañías -que algunos consideran el gran peligro de este sistema-, los anarquistas creen que los tribunales de arbitraje serían la respuesta más racional de las mismas para evitar enfrentamientos violentos –y costosos- entre sí. Mientras el Estado puede ser belicoso a costa del contribuyente, las compañías deberían enfrentar por sí mismas los altísimos costos de las guerras, por lo que intentarían evitarlas cediendo la resolución de los pleitos en una tercera entidad cuya neutralidad fuese patente para ambas partes: los tribunales de arbitraje. Y probablemente, este arbitraje llegaría a acordarse de antemano mediante contratos entre compañías.

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*1: Entiéndase por abolir “reducir hasta el precio de costo”. Por ejemplo, el interés del dinero no puede abolirse estrictamente, pero sí reducirse hasta el mínimo imprescindible para el funcionamiento del banco. Véase El principio de costo.
*2: Para esto véase Estado de Bienestar, ¿para qué?- Una crítica mutualista.

6 Responses to “FAQs Mutualismo”

  1. kasen says:

    Victor L., dices en el texto que “el mutualismo es una vertiente individualista del anarquismo”, eso es mentira el individualismo es un tipo de anarquismo que atiende a la concepcion social, hay muchos anarquistas individualistas k defienden e comunismo libertario. El mutualismo es un concepto economico anarquista que en principio no defendia ninguna concepcion individualista.
    salud!

  2. Victor L. says:

    Efectivamente, el mutualismo es una concepción económica, mientras el individualismo es filosófica; sin embargo, a partir de Max Stirner prácticamente siempre aparecen unidas, sobre todo en Estados Unidos (el círculo de Liberty, etc.) y en menor medida Europa (piensa en Emile Armand), aunque yo consideraría que la defensa de Proudhon de la propiedad y la libertad frente al comunismo y la colectividad puede encajar perfectamente en la definición, si bien es cierto que hizo comentarios en el sentido inverso.

    Sé que hay entre los anarcocomunistas gente que se define como “individualista”, pero veo bastante difícil que eso tenga alguna implicación práctica, más allá de desvincularse de las organizaciones ortodoxas y demás.
    El mismo slogan comunista de “de cada cual según su capacidad y a cada cual según sus necesidades” es incompatible con el individualismo, que implica que cada individuo tiene derecho a perseguir sus propios fines y, en consecuencia, a la propiedad. Donde las personas deben rendir en función de un parámetro externo y son recompensadas en base a unas necesidades extrínsecas no hay individualismo posible.

  3. kasen says:

    Tienes razon en que siendo comunista es dificil ser individualista escepto en el momento de la lucha revolucionaria. Pero tambien es cierto que el mutualismo no era individualista en sus inicios.
    Sobre la faq que has puesto, creo que deberias añadir más cosas, porque te centras solo en el concepto del libre mercado, en alasbarricadas, he encontrado una definicion mas amplia:
    http://www.alasbarricadas.org/ateneovirtual/index.php/Mutualismo

  4. Telmo says:

    Ciertamente Kasen hemos de como poco, retocar la FAQ, es un tema pendiente, desde hace ya algún tiempo.

  5. Victor L. says:

    Gracias por el enlace, Kasen.

    De hecho el artículo no es exactamente un FAQ, sino una especie de texto introductorio. Me gustaría hacer uno nuevo en condiciones repasando conceptos básicos de la ideología, pero ahora no creo que pueda tener tiempo…

  6. vilaboi says:

    El tema mutual queda meridianamente claro pero el tema a solucionar por el anarquismo, no es tanto el económico, que apoco que nos fijemos, ya hay soluciones viables desde el punto de vista anarquista mutualista, etc. El gran debate es la SEGURIDAD Y LA MEDIACIÓN DE LA JUSTICIA, no creo en la seguridad privada, no con la cantidad de mafias que hay, por si no os dais cuenta hay unas guerra entre las MAFIAS, y todos los demás, ¿como lo solucionamos? el que vive de la pistola, no la suelta. Hay mucha gente en este Mundo la Seguridad de los débiles, es inprescindible, ¿como se gobierna justamente?¿como se controla los diferentes CARTELES, ahi esta el problema, la droga gratis, cuantos millones de muertos aguntaria la opinión pública que es el MAYOR PARTIDO POLITICO. Complicado, el sistema de libre mercado anarquista al final poco a poco se impondra, los estados-nación caeran, volveremos a las macro-ciudades y sus zonas de influencia, para que los servicios públicos (o comunales) sean mas eficientes.
    Pero y la JUSTICIA Y LA SEGURIDAD, ahi tenemos que trabajar, y me parece que no hay ni teória ni practica.

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