Albert Esplugas Boter, que siempre ha sido uno de los liberales que más me han gustado, ha publicado recientemente un artículo que me recuerda en algún momento a un viejo texto mío del año 2006 porque en ambos escritos se habla del importante hecho demasiadas veces ignorado en los debates sobre propiedad intelectual de que el que hace copias de obras artísticas o programas de software que se encuentra por ahí por Internet al no haber firmado contrato alguno con nadie no debería ser considerado culpable de robo de propiedad alguno en un régimen que respetase verdaderamente la libertad de los individuos y no fuera coercitivo. Como ahora se está hablando mucho del tema de la propiedad intelectual por la ley Sinde, recupero mi viejo artículo y aprovecho para recordaros que los textos que escribo suelo entregarlos siempre al dominio público así que podéis usarlos, difundirlos y modificarlos sin restricciones.
La propiedad intelectual es insostenible sin la coerción
Alberto García Fernández, 2006 © Dominio público. En caso de no ser “legalmente” posible se permite la utilización para cualquier propósito sin restricciones.
La propiedad intelectual (o mejor dicho los derechos de explotación, pues el término de propiedad intelectual varía de un país a otro) yo creo que es imposible.
Más allá de los derechos morales como el de reconocimiento de autoría, la propiedad intelectual se basa en la coerción y la imposición. Para demostrar la autoría solo hace falta demostrar que alguien hizo algo antes, pero para mantener el sistema de los derechos de explotación se necesita que un ente abstracto como el Estado regule e imponga unos criterios genéricos y objetivos a los individuos.
Para explicar esto, me gustaría poner un ejemplo de una sociedad sin Estado. Voy a poner una sociedad sin Estado de tipo anarcocapitalista, que aunque no es algo que a mí me guste, considero que es bueno poner un ejemplo con un tipo de sociedad así, pues si en un modelo capitalista y que por tanto valora de una forma cuasireligiosa la propiedad, el sistema de la propiedad intelectual es difícil que se pudiese sostener, queda claro que en modelos no capitalistas como el mutualismo, el anarcocolectivismo o el comunismo libertario que son los que a mí me gustan, esto tampoco podría pasar.
Supongamos que estamos en una sociedad anarcocapitalista con agencias privadas de seguridad o policías privadas de ese estilo que tanto gustan a los partidarios de esa doctrina. Como no hay Estado, no está reconocida la propieda intelectual en genérico, sino que tienen que ser en todo caso reconocida por los individuos en cuestión en cada contrato. Voy a explicar esto. Pongamos por ejemplo a Microsoft y un disco de Windows.
Microsoft le vendería una licencia de uso a alguien de Windows. En el contrato se especificaría que el comprador no podría hacer copias de Windows y venderlas o dejarle el disco a alguien para que haga copias y las venda. Si pasa eso, el comprador acepta, ahí estaría reconociendo la propiedad intelectual de Microsoft y no habría problemas. Y si no quiere reconocer la propiedad intelectual de Microsoft, no firmaría el contrato y se buscaría otra empresa que le ofreciese contratos que le gustasen más. Yo creo que siempre habría otras empresas alternativas que no impondrían esas condicionese en los contratos, sino que dejarían por ejemplo hacer copias y revenderlas. Yo creo que estas otras empresas con contratos más flexibles se llevarían el mercado a la larga, pero da igual, pongamos que alguien acepta el contrato de Microsoft y adquiere una liencia de uso de Windows. No puede hacer copias para venderlas luego en un rastrillo (algo así como el top manta).
El comprador puede que cumpla la licencia y nunca le deje el disco de Windows a nadie, ni lo ponga en una red de intercambio de archivos, pero igual resulta que la incumple y se lo deja a alguien o lo pone en una red de intercambio de archivos. Pongamos que el comprador me lo deja por ejemplo a mí.
Yo como no firmé el contrato con Microsoft, podría hacer lo que quisiera, como si es hacer copias y venderlas en un rastrillo. Yo no rompí ningún contrato.
Alguien me podrá decir que estaría negociando con mercancía robada, pero no es cierto. Para eso se necesita que haya un Estado y un sistema legal que regulen ese asunto en genérico. En el modelo sin Estado del que estoy hablando, como dije, esa consideración de la propiedad intelectual no es genérica, sino entre casos particulares, como expresé antes. Para mí no es problema mío los asuntos de Microsoft y el que me pasó el disco de Windows, para mí son asuntos privados de ellos dos.
Microsoft podría mandar una policía privada hacia mí, pero eso sería como una agresión, puesto que todo ese asunto de la violación de la licencia es ajeno a mí, no es mi problema. Es un problema de Microsoft y el tipo que me pasó a mí la copia de Windows que sería el que violó el contrato. Es un problema suyo pero no mío. El Estado es el que hace en la situación actual, que si alguien viola un contrato de copyright y me pasa un disco con algún programa, película o canción, el problema también sea mío al prohibir que por ejemplo yo pueda dedicarme a vender copias de ese disco, pero en una sociedad sin Estado el problema no podría ser mío, sino solo de los que firmaron un contrato. Microsoft podría mandar su policía privada hacia el tipo que me dejó el disco, el tipo que le había comprado firmando un contrato de uso personal en exclusiva, en todo caso, porque sería un problema como dije del tipo ese, el que compró a Microsoft un disco de Windows y Microsoft. Yo ahí vamos a poner que no me meto, es como dije un asunto privado de Microsoft y el que me pasó la copia de Windows.
Pero pasa una cosa. Realmente encontrar a ese tipo creo que le sería difícil a la policía privada de Microsoft. A mí pillándome revendiendo copias del disco original de Windows que me pasó el que violó el contrato puede que sí, pero yo no estaría haciendo nada malo porque yo no firmé nada con Microsoft y no hay ningún Estado que regule para Microsoft la propiedad en genérico, sino que esta ha de ser aceptada para el que firme un contrato con él. Yo no lo firmé y por circustancias me vi (porque alguien incumplió un contrato con Microsoft) con un disco con copyright suyo, del que hice copias y ahora las vendo. Pero yo no fui el que rompí el contrato con Microsoft. Si la policía privada de Microsoft me hace algo, estaría iniciando la fuerza contra mí y sería una atentado contra mí, mi libertad y mi soberanía. La policía en todo caso solo podría ir a la persona que incumplió el contrato.
Por eso creo que los derechos de explotación en monopolio de la propiedad intelectual sin un Estado que lo defienda es algo muy complejo de sostener. Es virtualmente imposible. Como se ve yo no niego que alguien pueda admitir la propiedad intelectual de una empresa, pero si esa persona incumple el contrato y divulga, todos los que después se basen en ello, no estarán cometiendo ningún delito porque no habrán firmado contrato alguno, ni existirá un Estado que regule sobre derechos de propiedad en genérico.
De todo este ejemplo se deriva que un sistema como el de la propiedad intelectual, más allá de los derechos morales necesita coerción e imposición sobre los individuos y es por lo tanto un atentado contra la libertad individual y la soberanía de las personas.


